Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Melbourne City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Melbourne City marcó en el 93, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nathaniel Atkinson estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Melbourne City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mathew Leckie lo produjo, y el 8.55 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jai Semenyo está viviendo esa versión en el Melbourne City, y suele notarse en el primer mes.
Matheus Rossetto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mathew Leckie. 3‑1 ante Auckland FC, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 19 años que siente suyo. Medin Memeti la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores02/11/2026
Awer Mabil jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.39. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Tristan Collins sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Melbourne City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Medin Memeti tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Matheus Rossetto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Melbourne City, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Newcastle Jets con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
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Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Melbourne City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Matheus Rossetto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.