El nombre de Gilmário Menezes ha aparecido en conversaciones de las que Al Wahda no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Wahda trata con un hombre que quiere otro país.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva31/12/2035
En Al Wahda el 128% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gerónimo Rivera. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Juan David Altamiranda lo hizo ante Al Ahli. 5‑3 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Al Wahda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Justin Hubner estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Al Wahda y Al Ahli, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.02 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Reza Ghandipour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulla Hamad, y el técnico lo permitió.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Abbas, y el técnico lo permitió.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 89. Emirates Club tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Regates completados: 16. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla10/12/2035
Uriel Cañete choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al Wahda no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Wahda lo saben.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Mahmoud Al Suwaidi ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al Wahda se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mohammed Abbas: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Al Wahda necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rashid Saeed
Karim Bello se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1 para Everson Pereira, calificado con 7.90, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Wahda lo saben.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Notas de los jugadores12/11/2035
Gerónimo Rivera jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.28. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Karim Bello se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bernardo Folha lo produjo, y el 8.35 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Fahad Al Hammadi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.39, y ni una objeción en todo el estadio.
El banquillo29/10/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Niklas Busch fue breve tras ganar 4‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Faisal Suqrat de ejemplo
Notas de los jugadoresLas ocasiones llegaron y se fueron para Reza Ghandipour
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gilmário Menezes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Reza Ghandipour. 2‑0 ante Al Fujairah, y la ovación final fue sobre todo suya.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Ben Zich ya acumula 50 en 145 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
200 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samandarjon Mavlonqulov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Wahda lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samandarjon Mavlonqulov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Uriel Cañete, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Houssine Rahimi está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Wahda pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Wahda lo saben.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Al Wahda volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Al Ain ya no venda.
No tiene nada que ver con su estado de forma y todo con cómo se montó la plantilla. Entrenará toda la semana con un grupo para el que no puede jugar, que es una manera rara de pasar una temporada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Abdulla Hamad.
Directiva10/09/2035
En Al Wahda no llega nadie hasta que salga alguien
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Al Wahda este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Mohammed Abbas.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Karim Bello ya tiene su respuesta de Al Wahda; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lorenzo Corral, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Samandarjon Mavlonqulov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Al Wahda no tiene una buena respuesta.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Nicolás Vaquer
Un nombre más en la lista: Baniyas ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Hamad Ahmed. La respuesta de Al Wahda no ha cambiado. De momento.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Houssine Rahimi y Al Wahda acuerdan 2 años más.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan David Altamiranda ya tiene su respuesta de Al Wahda; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Abdulla Hamad.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Fahad Al Hammadi firme algo — un contrato en Al Wahda o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloIbrahim Hassan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
Gilmário Menezes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo16/07/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Hamad Ahmed
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloFaisal Suqrat llama a la puerta del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo18/06/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Hamad Ahmed
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Directiva18/06/2035
El Al Wahda ingresa $313.3K de una operación antigua
El genio poco glamuroso de un contrato bien redactado. Favour Ogbu ya es de otro, y han llegado $313.3K porque quienes lo vendieron pensaron más allá del mercado.
Al Wahda ha hecho saber al mercado que Mohammed Rabii está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Uriel Cañete entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Hassan Al Hashmi.
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
Una temporada entera siendo el mejor jugador de 20 años que nadie en esta liga podía poner sobre un campo. Lo tiene Al Wahda, y ahora lo saben todos los demás.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Al Wahda se ha beneficiado de él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva21/05/2035
Los sueldos se llevan el 103% de lo que ingresa Al Wahda
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo21/05/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Hamad Ahmed
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abdullah Nader será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
Samandarjon Mavlonqulov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva23/04/2035
Los sueldos se llevan el 112% de lo que ingresa Al Wahda
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al Wahda. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Al Wahda no tiene una buena respuesta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abdullah Nader será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
Reza Ghandipour y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Houssine Rahimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
Directiva26/03/2035
Los sueldos se tragan el 115% de los ingresos de Al Wahda
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
4 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Issam Faiz, y el técnico lo permitió.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Wahda trata con un hombre que quiere otro país.
Mohammed Abbas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Wahda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 3, 42 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Juan David Altamiranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Wahda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al Wahda y de Al Fujairah por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Fahad Al Hammadi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Ya son 50 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Wahda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Joe Riley se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Everson Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Houssine Rahimi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Houssine Rahimi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo20/11/2034
Mohammed Rabii se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Wahda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Joe Riley se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
Juan David Altamiranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Calificado con 7.27. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo13/11/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Uriel Cañete
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Una lesión de rodilla de las peores para Joe Riley
54 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al Wahda pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ir 2 abajo le hace algo a un equipo, y normalmente lo que le hace es acabar con él. Aquí no. El Al Wahda reconstruyó la tarde gol a gol, y Al Dhafra no tuvo respuesta para nada de ello.
Dos goles y un 8.65 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rúben Canedo será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
1 para James Ndjeungoue, calificado con 7.67, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
72 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Wahda pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla16/10/2034
9 caras nuevas y el Al Wahda todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al Wahda cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Joe Riley se lesiona los ligamentos de la rodilla: 89 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 89 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Wahda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Majed Al Menhali no lo necesitó: 8.14, y parecía el más cómodo del campo.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Sardorbek Bahromov ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Joe Riley se lesiona los ligamentos de la rodilla: 106 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 106 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Wahda, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Álex Domínguez será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla18/09/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al Wahda
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Joe Riley se lesiona los ligamentos de la rodilla: 114 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al Wahda no han contestado, que también es una forma de contestar.
Reza Ghandipour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al Shaab conserva a su hombre, y Al Wahda vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Al Wahda no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de James Ndjeungoue.
El banquillo11/09/2034
Mohammed Rabii se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Wahda lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloHamad Ahmed se lleva el toque del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Lorenzo Corral ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al Wahda se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Rúben Canedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Abbas, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Rúben Canedo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammed Rabii está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rúben Canedo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PartidoEl fútbol continental está al alcance de Al Wahda
PlantillaBernardo Folha quiere saber por qué cobra menos
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 71 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Baniyas esperando con una camiseta. En Al Wahda nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gerónimo Rivera y Al Wahda acuerdan 3 años más.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla07/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. James Ndjeungoue está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA Abdulla Hamad le han prometido minutos
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Wahda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Reza Ghandipour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/07/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. James Ndjeungoue está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mohammed Rabii está en ella.
Puesto 4, 47 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al Wahda. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Wahda puede pedir y sube el sueldo que Jônatas puede exigir.
$550.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Al Shabab pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Reza Ghandipour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y James Ndjeungoue estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al Wahda preguntó y Al Shabab dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una cláusula en la que alguien insistió hace años, en una negociación que nadie recuerda, acaba de pagarle al Al Wahda $313.3K. Favour Ogbu se marchó hace mucho; el papel se quedó.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Reza Ghandipour estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bernardo Folha estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gerónimo Rivera. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bernardo Folha estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Jadsom ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al Wahda se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Mohammed Abbas.
Toda carrera larga llega a la semana en la que se piensa en la última. Él querría que fuera donde empezó, y en Al Wahda ya saben que ese pensamiento ha llegado.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Al Wahda querrían reconocer. Se le nota los sábados.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla17/04/2034
Bernardo Folha choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Al Ahli seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Everson Pereira ha pactado su marcha al Al Wahda, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Ahmed Ekramy Reda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Ahmed Ekramy Reda.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Al Wahda la diferencia se ve desde la última fila.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bernardo Folha estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wahda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una media de 7.15 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Al Wahda tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Reza Ghandipour y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla13/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. James Ndjeungoue está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Directiva13/03/2034
Los sueldos se llevan el 86% de lo que ingresa Al Wahda
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bernardo Folha lo produjo, y el 8.37 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores06/03/2034
Fahad Al Hammadi, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.18
Un 8.18 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Plantilla06/03/2034
Bernardo Folha choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores06/03/2034
Gerónimo Rivera jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.12. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Con 21 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Al Wahda se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.