«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Goianiense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leonel Ortíz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gustavo Coutinho. 1‑0 ante São Bernardo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una nota de 7.45, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo03/05/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Henrique Cavalcante fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Goiatuba hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ericson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se llevan el 119% de lo que ingresa Goiatuba
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
33 días de baja para Gustavo Maia por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atlético Goianiense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Goianiense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Adriano Mina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo22/03/2027
Cristiano se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Goianiense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Goianiense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlos Pacheco es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Mateus Rangel ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Danilo Fernandes ante una sala que ya las había oído.
A los 35 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Goiatuba tienen una decisión que no hizo falta tomar.
Renan Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Felipe Alves y Goiatuba acuerdan 2 años más.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Daniel Costa deja Goiatuba por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.