Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro González Pírez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Estudiantes, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gastón Benedetti está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Andrés Vombergar ha apuntado la fecha.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Estudiantes no tiene una buena respuesta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Estudiantes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloEzequiel Piovi conserva el voto de su entrenador
La clasificación está hecha y la próxima temporada los focos se encenderán para algo más grande. Un escenario para los jugadores, oxígeno para las cuentas y un pasaporte para los demás.
El acuerdo con Flamengo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Traspaso acordado, ficha acordada, y San Martín SJ esperando con una camiseta. En Estudiantes nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Estudiantes estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Lucas Arce acaba de firmar por el Estudiantes y, por una vez, la respuesta importaba.
La oferta de Racing por Fabricio Pérez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Estudiantes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Joaquín Correa está en ella.
Fernando Muslera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Tomás Palacios tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Estudiantes nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo12/10/2026
Eros Mancuso se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Estudiantes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Tiago Palacios. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.