La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Elián Giménez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Leonel Vega ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Flandria se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
A Franco Castillo le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Dos goles y un 8.80 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Flandria y Morón, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
Notas de los jugadoresFrancisco Baridó en cifras de sobresaliente
PlantillaEmiliano Daghero choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresUno de esos días de Alexis Segovia
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Flandria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La operación que iba a llevar a Thiago Cattanese al Nueva Chicago se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Flandria con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Daghero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Junior conserva a su hombre, y Flandria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Flandria la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
Ramiro Pedroza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brown de Adrogué quería más de $73.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Daghero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atletico Nacional conserva a su hombre, y Flandria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Racing Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Flandria ha hecho la llamada a Alianza Lima. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Plantilla31/12/2035
Elián Giménez se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Flandria lo saben, y también todos los que lo ven.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Flandria todavía se está conociendo
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 74 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Agustín Giménez será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Flandria se ha beneficiado de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
El acuerdo con Junior está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Un nombre más en la lista: Miramar Misiones ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Thiago Cattanese. La respuesta de Flandria no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
21 porterías a cero en una temporada y el único premio al que nadie más puede aspirar sobre el césped. La mayoría de los porteros no vive nunca un año así.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Flandria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flandria pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Flandria puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Colo-Colo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Junior: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 96 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Flandria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Ramiro Pedroza quiere fútbol continental; si el Flandria puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Ignacio Galván y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Flandria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Flandria lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Agustín Giménez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Flandria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Galván está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cattanese, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Flandria le dijo a Dilan Donaire que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Flandria cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Mercado22/10/2035
Oscar Barrios tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Flandria ha sido explícito sobre la situación de Oscar Barrios, que es más de lo que reciben muchos.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Flandria puede pedir y sube el sueldo que Agustín Giménez puede exigir.
14 partidos sin perder, y entonces Villa Dálmine. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla17/09/2035
Sebastián Paz está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.45 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cattanese, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Pedro Castillo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
DirectivaEn Flandria el 88% de los ingresos se va en sueldos
14 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Enzo Arrubia lo ha hecho, en Flandria, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tomás Martínez lo produjo, y el 8.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Thiago Cattanese lo produjo, y el 8.11 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Una media de 7.32 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Flandria lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ignacio Galván y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Daghero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.31 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ignacio Galván estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Daghero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Thiago Cattanese ya tiene su respuesta de Flandria; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flandria pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Flandria no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.28 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Flandria preguntó y Comunicaciones dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Daghero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Flandria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Flandria, otra semana sin la firma de Gonzalo Quinteros.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Pedro Castillo podía permitirse ser generoso.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Flandria ha sido explícito sobre la situación de Mateo Fernández, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Dilan Donaire
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Flandria trata con un hombre que quiere otro país.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cattanese, y el técnico lo permitió.
Directiva09/04/2035
En Flandria el 94% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Nota de 7.38 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Flandria, el mejor del campo era suyo.
El banquillo09/04/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Pedro Castillo eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
50 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Agustín Giménez no será el señalado, pero nadie en el Flandria se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Agustín Giménez lo produjo, y el 8.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido10/03/2035
Tras 6 partidos, Flandria vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 6 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Barracas Central; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cattanese, y el técnico lo permitió.
57 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Santino Galesio lo produjo, y el 8.80 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Agustín Giménez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
106 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gonzalo Quinteros acaba de firmar por el Flandria y, por una vez, la respuesta importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Flandria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Santino Galesio quiere fútbol continental; si el Flandria puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla22/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Flandria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Frank Ramos, y el técnico lo permitió.
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
120 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Axel Leal lo ha hecho, en Flandria, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Estudiantes quería más de $73.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Gabriel Obekpa ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Flandria se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Matemáticamente seguro, y esta noche en la ciudad nadie se acuesta pronto. Pasara lo que pasara esta temporada, termina una categoría por encima de donde empezó.
127 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flandria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Rosario Central esperando con una camiseta. En Flandria nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Flandria se ha beneficiado de él.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Flandria no han contestado, que también es una forma de contestar.
$73.0K sobre la mesa de Estudiantes. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
30 goles y una media de 7.44 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flandria pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Flandria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Thiago Cattanese y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Flandria preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
8 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Flandria no han contestado, que también es una forma de contestar.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Valentino Gandín. 2‑1 ante Fénix, y la ovación final fue sobre todo suya.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.18, y ni una objeción en todo el estadio.
Plantilla27/11/2034
Frank Ramos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flandria pueden fingir no haber oído.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Flandria hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Thiago Cattanese estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Flandria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo20/11/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Vázquez
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Artem Filipenko, y el técnico lo permitió.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Flandria puede pedir y sube el sueldo que Luciano Martins puede exigir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Flandria saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ya son 13 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.48 en la temporada con 39 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flandria pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.44 en la temporada con 29 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Iván Campos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Cattanese, y el técnico lo permitió.
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Brasuca será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Flandria trata con un hombre que quiere otro país.
Notas de los jugadores23/10/2034
Valentino Gandín jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.07. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Flandria trata con un hombre que quiere otro país.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Frank Ramos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva16/10/2034
En Flandria el 91% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Flandria ha sido explícito sobre la situación de Abderrahim Deghmoum, que es más de lo que reciben muchos.
Una media de 7.43 en la temporada con 35 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ya son 9 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Primero, con 130 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
3 goles en un partido. El primero lo definió bien, el segundo con hambre, y para el tercero la grada solo esperaba a que le llegara el balón.
Notas de los jugadores09/10/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Aldrix Jara: 8.16
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.16 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Victor será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
Partido07/10/2034
Otra más recogida lejos de casa
5 seguidas fuera para el Flandria. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Thiago Cattanese y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
37 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
27 goles y una media de 7.40 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Dos goles y un 8.95 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Flandria convierte su casa en un mal sitio para visitar
36 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Dos goles y un 8.84 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Thiago Cattanese estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Una media de 7.31 en la temporada con 27 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dos goles y un 8.48 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alan Vázquez será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Iván Campos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido16/09/2034
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Flandria. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
En breve
Notas de los jugadoresSebastián Paz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
35 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
25 goles y una media de 7.28 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hasan Jahić y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Frank Ramos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresNazareno Diosquez hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.19
32 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Dos goles y un 8.66 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Brasuca será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Thiago Cattanese estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
33 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Flandria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Flandria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Primero, con 102 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Victor será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. João Victor ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Thiago Cattanese y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Frank Ramos y Flandria acuerdan 4 años más.
108 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flandria pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.72 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y João Victor vuelve a Flandria con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
29 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
131 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flandria pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 93 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.43 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Villa San Carlos lo dice, y a nadie en Flandria le divierte adivinarlo.
$94.0K sobre la mesa de River Plate. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Flandria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tomás Martínez. 1‑0 ante Liniers, y la ovación final fue sobre todo suya.
Toca Excursionistas, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Flandria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
70 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Flandria lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
1 para Thiago Vargas, calificado con 7.88, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Flandria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
17 goles y una media de 7.35 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Defensores querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Flandria fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 124 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
21 goles y una media de 7.34 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Flandria, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: San Lorenzo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Iván Campos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Valentino Gandín en su mejor versión
11 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Valentino Gandín lo produjo, y el 8.72 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.58 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
24 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 139 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Thiago Cattanese lo produjo, y el 8.75 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Valentino Gandín lo produjo, y el 7.16 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
15 goles y una media de 7.34 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flandria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles en un partido, Thiago Cattanese en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Flandria ni a Mitre.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Flandria acumula 21 triunfos consecutivos.
Partido20/05/2034
El Flandria convierte su casa en un mal sitio para visitar
23 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tomás Martínez lo produjo, y el 8.85 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Primero, con 54 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Benjamin Gasman será jugador de otro club este fin de semana, y en Flandria las despedidas han empezado en voz baja.
Una media de 7.32 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.