Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joel Figueredo será jugador de otro club este fin de semana, y en Burgos las despedidas han empezado en voz baja.
Directiva05/09/2033
Cierra el mercado en Burgos: 30 de alta, 23 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 30; bajas, 23; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
$1.1M sobre la mesa de Espanyol. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
$420.0K sobre la mesa de Levante. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Luna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ian Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Burgos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Burgos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Burgos pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Luna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Burgos preguntó y Barcelona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Burgos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Burgos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joel Figueredo será jugador de otro club este fin de semana, y en Burgos las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Burgos pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Konstantinos Michailidis está viviendo esa versión en el Burgos, y suele notarse en el primer mes.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Francis Church ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Burgos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Burgos se está agotando.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Burgos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Burgos, y no se va a retirar.
Burgos ofreció $3.0M; Osasuna dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Burgos ha acudido a Espanyol con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Habrá conversación esta semana. Burgos pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Plantilla27/06/2033
Palabras en el entrenamiento del Burgos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Burgos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sanluqueño esperando con una camiseta. En Burgos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Burgos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La oferta llegó a Osasuna esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Burgos ha acudido a Deportivo La Coruña con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Stefan Ranđelović estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Luna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Burgos cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Burgos, otra semana sin la firma de Sacha Bansé.
En breve
DirectivaEl Burgos ingresa $566.7K de una operación antigua
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Woody Williamson será jugador de otro club este fin de semana, y en Burgos las despedidas han empezado en voz baja.
Curro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Luna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Woody Williamson, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Burgos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
7 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Burgos sabe decir en qué semana.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Burgos trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Burgos, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Burgos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Burgos sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Luna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva09/05/2033
Los sueldos se llevan el 92% de lo que ingresa Burgos
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Burgos pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Burgos nadie finge estar haciéndolo.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La oferta de Sabadell por Marcos Luna se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Burgos pueden fingir no haber oído.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $382.0K de lo que el Burgos pagó por Facundo Villalba es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Directiva07/02/2033
Burgos cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 3; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Burgos preguntó y Leganés dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Burgos trata con un hombre que quiere otro país.
El Valladolid seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jordi Martín ha pactado su marcha al Burgos, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Juventud Torremolinos esperando con una camiseta. En Burgos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Burgos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Burgos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Burgos pueden fingir no haber oído.
Ander Marticorena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Efe Korkut estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Trinidense, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sportivo Trinidense ha hecho la parte difícil con Guarani, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Nilson Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Libertad conserva a su hombre, y Sportivo Trinidense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lorenzo Delgado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martín García, y el técnico lo permitió.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sportivo Trinidense pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Libertad conserva a su hombre, y Sportivo Trinidense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Tomás Gemelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/07/2032
Martín García choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Tomás Gemelli de ejemplo
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sportivo Trinidense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sportivo Trinidense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Puesto 11 y 13 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sportivo Trinidense todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sportivo Trinidense pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Ayala será jugador de otro club este fin de semana, y en Sportivo Trinidense las despedidas han empezado en voz baja.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sportivo Trinidense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sportivo Trinidense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sportivo Trinidense pueden fingir no haber oído.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 65 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑3 para River Plate, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sportivo Trinidense pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Cerro Porteno está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Nilson Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cerro Porteno conserva a su hombre, y Sportivo Trinidense vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Sportivo Trinidense sobre quién trabaja
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sportivo Trinidense ha hecho la parte difícil con Cerro Porteno, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Trinidense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Sportivo Trinidense sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Puesto 11 y 13 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Sportivo Trinidense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Trinidense, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sportivo Trinidense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Nilson Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Sportivo Trinidense preguntó y Libertad dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Sportivo Trinidense sobre quién trabaja
DirectivaLos sueldos se llevan el 165% de lo que ingresa Sportivo Trinidense
El banquilloÉver Fernández se lleva el toque del técnico
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Trinidense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sportivo Trinidense tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 93 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Trinidense, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lorenzo Delgado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Trinidense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joel Figueredo, y el técnico lo permitió.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sportivo Trinidense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Nilson Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lorenzo Delgado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
13 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Esteban Samudio está en ella.
Toca Sportivo Luqueno, y hay un hombre en el vestuario de Sportivo Trinidense que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
MercadoLa historia de Matías Dufour se niega a morir
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sportivo Trinidense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Trinidense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lorenzo Delgado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.81 en la ficha, y la afición del Sportivo Trinidense se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo19/04/2032
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
Notas de los jugadoresJoel Figueredo los va pasando de uno en uno
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sportivo Trinidense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lorenzo Delgado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Sportivo Trinidense, otra semana sin la firma de Lorenzo Delgado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Rossi, y el técnico lo permitió.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lorenzo Delgado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hizo falta que Tomás Gemelli marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Sol de America, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo15/03/2032
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sportivo Trinidense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toca Guarani, y hay un hombre en el vestuario de Sportivo Trinidense que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Dufour, y el técnico lo permitió.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Gemelli está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo16/02/2032
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
El banquillo16/02/2032
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Éver Fernández
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
Plantilla05/01/2032
Una lesión de rodilla de las peores para Luis Ayala
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sportivo Trinidense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Sportivo Trinidense y 2 de Mayo han fijado $550.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Miguel Pereira está viviendo esa versión en el Sportivo Trinidense, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Trinidense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Sportivo Trinidense ha sido explícito sobre la situación de Joel Figueredo, que es más de lo que reciben muchos.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Nilson Camacho sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Una lesión de rodilla de las peores para Luis Ayala
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sportivo Trinidense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El nombre de Nilson Camacho ha aparecido en conversaciones de las que Sportivo Trinidense no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Patricio Núñez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sportivo Trinidense preguntó y Sol de America dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla29/12/2031
Joel Jiménez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Sol de America le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Esteban Samudio está en ella.
En breve
La gradaLos rumores sobre Matías Dufour llegan a la grada
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Luqueno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Luqueno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Sportivo Luqueno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ayrton Portillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Iván Maggi está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Daouda Togola entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sportivo Trinidense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Antonio Ceza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sportivo Trinidense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexander Guevara, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Bruno Borda está en ella.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Fernando Gimenez
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sportivo Trinidense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Plantilla17/11/2031
Joel Jiménez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lorenzo Delgado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo17/11/2031
Luis Pavez Muñoz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sportivo Trinidense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Fernando Gimenez
PlantillaFernando Gimenez entrena como quien tiene algo que demostrar
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sportivo Luqueno hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Luqueno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ayrton Portillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Sportivo Luqueno trata con un hombre que quiere otro país.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joel Jiménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Esteban Samudio, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sportivo Trinidense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo27/10/2031
Bruno Borda se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sportivo Trinidense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Antonio Ceza y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/10/2031
Joel Jiménez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y César Bobadilla entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Pavez Muñoz está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Sportivo Trinidense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.