No hay forma más cruel de perder un partido. El Godoy Cruz marcó en el 93, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Godoy Cruz pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Godoy Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
PlantillaKevin Garay choca con un compañero por las exigencias
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Godoy Cruz hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla25/02/2036
Kevin Garay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Godoy Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Godoy Cruz donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
A Valentino Ahumada le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Toca Independiente Rivadavia, y hay un hombre en el vestuario de Godoy Cruz que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kevin Rivas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Godoy Cruz ya hablan de él en pasado.
Plantilla28/01/2036
Daniel Herrera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nicolás Borsotti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Godoy Cruz puede pedir y sube el sueldo que Daniel Herrera puede exigir.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Daniel Herrera tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Godoy Cruz no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloDavid Useche llama a la puerta del técnico
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Godoy Cruz pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Partido30/11/2035
Una temporada que se acaba en quince días para Godoy Cruz
1‑3, y Estudiantes sigue adelante. Nueve meses de trabajo decididos en un par de noches, que es lo que es un playoff y en lo que nadie que diseña uno piensa.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lautaro Navarro será jugador de otro club este fin de semana, y en Godoy Cruz las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Godoy Cruz, y no se va a retirar.
La oferta llegó a Talleres esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
$810.0K sobre la mesa de Dock Sud. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bruno Cabrera lo produjo, y el 8.81 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.99 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juergen Elitím estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Botafogo conserva a su hombre, y Deportivo Cali vuelve a una lista con un nombre tachado.