Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eric García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Riki estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
32 partidos y 7 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dani Barcia, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Deportivo La Coruña, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric García firme algo — un contrato en Deportivo La Coruña o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo28/05/2029
Aarón Ochoa se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Deportivo La Coruña lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
Puesto 13 con 43 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo La Coruña nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eric García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pierre-Emerick Aubameyang entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Noubi, y el técnico lo permitió.
9 porterías a cero en 37 partidos con Almería. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
En breve
Notas de los jugadoresJon Karrikaburu los va pasando de uno en uno
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Deportivo La Coruña se está agotando.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eric García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dani Barcia, y el técnico lo permitió.
El banquillo30/04/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Miguel Montes ante una sala que ya las había oído.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric García firme algo — un contrato en Deportivo La Coruña o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Quedaban 87 minutos y Rayo Vallecano tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Deportivo La Coruña no se detuvo a dar explicaciones.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo La Coruña lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eric García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Lucas Ribeiro
Notas de los jugadoresKarl Etta Eyong en cifras de sobresaliente
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo La Coruña, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo La Coruña lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dani Barcia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Aarón Ochoa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Deportivo La Coruña le dijo a Lorenzo Amatucci que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pierre-Emerick Aubameyang entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Aarón Ochoa sale de esa comparación dentro del equipo, y el Deportivo La Coruña se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric García firme algo — un contrato en Deportivo La Coruña o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dani Barcia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dani Barcia, y el técnico lo permitió.
El banquillo12/03/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Miguel Montes ante una sala que ya las había oído.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Deportivo La Coruña le dijo a Aarón Ochoa que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Arnau Comas será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportivo La Coruña las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Arnau Comas ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eric García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lorenzo Amatucci, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Victoria por 1‑0 ante Sabadell, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo La Coruña nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla30/10/2028
Eric García choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Deportivo La Coruña trata con un hombre que quiere otro país.
Aarón Ochoa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Deportivo La Coruña lo saben.
Mariano Barreda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teun Gijselhart está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric García firme algo — un contrato en Deportivo La Coruña o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Karl Etta Eyong: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Deportivo La Coruña necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo La Coruña lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Deportivo La Coruña volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Huesca ya no venda.
Plantilla11/09/2028
Eric García choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aarón Ochoa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Deportivo La Coruña preguntó y Andorra dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Real Avilés esperando con una camiseta. En Deportivo La Coruña nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Altas, 16; bajas, 20; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ramón Juan acaba de firmar por el Deportivo La Coruña y, por una vez, la respuesta importaba.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 14 acciones, 7.00, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Deportivo La Coruña lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Deportivo La Coruña escucha una frase así exactamente como está construida.
Eric García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Aisar Ahmed lo ha hecho, en Deportivo La Coruña, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sevilla conserva a su hombre, y Deportivo La Coruña vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aarón Ochoa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
En breve
El banquilloLucas Ribeiro llama a la puerta del técnico
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Deportivo La Coruña la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La persecución de Aarón Ochoa terminó con $4.6M cambiando de manos y Sanluqueño sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Yeremay era uno de los motivos por los que la gente venía, y $92.5M no sustituye eso por sí solo.
$2.0M era lo máximo que el club iba a pagar y Betis pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.2M: un club que quiere a Iker Losada lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo La Coruña cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Directiva24/07/2028
El silencio de arriba empieza a sonar en Sanluqueño
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Aarón Ochoa era uno de los motivos por los que la gente venía, y $4.6M no sustituye eso por sí solo.
$440.0K sobre la mesa de Valencia. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Sanluqueño ha acudido a Castellón con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Deportivo La Coruña ofreció $15.0M; Zaragoza dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Deportivo La Coruña ha acudido a Betis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo La Coruña nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $4.3M: un club que quiere a César Moreno lo suficiente como para preguntar dos veces.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sanluqueño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla17/07/2028
Una lesión de rodilla de las peores para Raúl Sola
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sanluqueño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Deportivo La Coruña esperando con una camiseta. En Sanluqueño nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ourense CF ha aceptado el dinero. Lo que Sanluqueño no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
César De la Hoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$440.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Valencia pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
$110.0K sobre la mesa de Mallorca. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Sanluqueño preguntó y Alavés dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
38 internacionalidades, un mes de fútbol y una medalla que nunca saldrá de un cajón. Se le espera en Deportivo La Coruña en quince días y nadie lo mencionará, que es una manera de mencionarlo.
La oferta llegó a Zaragoza esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Deportivo La Coruña la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo La Coruña pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Deportivo La Coruña ha hecho la parte difícil con Cádiz, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lorenzo Amatucci está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sanluqueño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La oferta de Deportivo La Coruña por Aarón Ochoa se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Julio Cabrera será jugador de otro club este fin de semana, y en Sanluqueño las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
$440.0K sobre la mesa de Valencia. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Levante conserva a su hombre, y Sanluqueño vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla10/07/2028
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Sanluqueño
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
54 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sanluqueño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sanluqueño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sanluqueño no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Joselito acaba de firmar por el Sanluqueño y, por una vez, la respuesta importaba.
Sanluqueño ofreció $1.4M; Sevilla dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.6M: un club que quiere a Marcão lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Rubén Gómez
MercadoKikín tiene permiso para buscarse otro sitio
Objetivos de mercadoUna cesión de Lorenzo Gori está en marcha
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 114 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Daniel Sánchez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Sanluqueño ha acudido a Sevilla con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Sanluqueño ha acudido a Marbella con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nahuel Arias ya tiene su respuesta de Sanluqueño; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Sanluqueño, otra semana sin la firma de Aarón Ochoa.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Sanluqueño se está agotando.
César De la Hoz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Raúl Sola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kike Gómez, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aarón Ochoa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alberto González ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
César De la Hoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sydney Osazuwa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Gonzalez, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sanluqueño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo22/05/2028
Ronald Gbizie se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sanluqueño lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Miguel Prado puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 36 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Iván Franco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
1‑3 para Granada, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla15/05/2028
Sydney Osazuwa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 7.13, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Directiva15/05/2028
En Sanluqueño el 85% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sanluqueño todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La desventaja de 2 goles fue real y la remontada también. Sydney Osazuwa estuvo en el centro, Real Murcia en el final, y todo el que se marchó antes oirá hablar de esta tarde durante años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
Íñigo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sanluqueño tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sydney Osazuwa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 acciones combinadas y 6.81. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
El banquillo01/05/2028
La salida del técnico deja a Pelayo a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Pelayo está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sanluqueño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
César De la Hoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
13 acciones combinadas y 6.78. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Espíndola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sanluqueño no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
Notas de los jugadoresAarón Ochoa los va pasando de uno en uno
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sydney Osazuwa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Sanluqueño irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo10/04/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Daniel Sánchez ante una sala que ya las había oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sanluqueño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Sanluqueño se está agotando.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Sydney Osazuwa no lo necesitó: 7.62, y parecía el más cómodo del campo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sanluqueño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y CE Europa fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sydney Osazuwa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia César De la Hoz, y el técnico lo permitió.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pelayo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sanluqueño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sanluqueño saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ronald Gbizie está en ella.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jorge Gonzalez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sanluqueño tiene que sacar un resultado de donde sea.
César De la Hoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Aarón Ochoa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sanluqueño tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Daniel Sandoval está viviendo esa versión en el Sanluqueño, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sydney Osazuwa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Madrid conserva a su hombre, y Sanluqueño vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Daniel Sánchez tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pelayo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Rodrigo Escudero y Sanluqueño acuerdan 2 años más.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Nahuel Arias
Cierra el mercado en Sanluqueño: 4 de alta, 2 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 4; bajas, 2; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Sanluqueño lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Sevilla, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Iván Franco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pelayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sanluqueño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Athletic Bilbao lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Íñigo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Eldense. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
Plantilla31/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sydney Osazuwa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sanluqueño preguntó y Almería dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
0‑3 para Villarreal B, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sato, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Raúl Sola estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo03/01/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Daniel Sánchez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Álex Sancris está en marcha
Una lesión de rodilla de las peores para José Sánchez
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sanluqueño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Notas de los jugadores06/12/2027
Aarón Ochoa, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.91
Un 7.91 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Notas de los jugadores06/12/2027
Un gol de defensa lo gana para el Sanluqueño: 7.96
1 para Santiago Úbeda, calificado con 7.96, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
César De la Hoz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Espíndola está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sanluqueño, y 5 partidos en 22 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
José Sánchez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pelayo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Sanluqueño todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Aarón Ochoa. 2‑1 ante Tarazona, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Aarón Ochoa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sanluqueño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
César De la Hoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sydney Osazuwa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sanluqueño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Quiroz está en ella.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Sanluqueño no tiene una buena respuesta.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sanluqueño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
César De la Hoz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Sanluqueño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pelayo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Luca Sonzogni la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 6.87, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Alberto Stegman lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 91. Alberto Stegman encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Sevilla Atlético pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sanluqueño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
10 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Sevilla Atlético fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sanluqueño no han contestado, que también es una forma de contestar.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pelayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sanluqueño, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sanluqueño no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Isi, y el técnico lo permitió.
Plantilla11/10/2027
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Sanluqueño
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luca Sonzogni entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo11/10/2027
Agustín Quiroz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sanluqueño lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
PlantillaAarón Ochoa quiere saber por qué cobra menos
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sanluqueño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Iván Franco quiere fútbol continental; si el Sanluqueño puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Hamad Ahmed tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Córdoba conserva a su hombre, y Sanluqueño vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sanluqueño pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Real Sociedad lo dice, y a nadie en Sanluqueño le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alberto Stegman ya tiene su respuesta de Sanluqueño; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Pavón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Sanluqueño cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Sanluqueño ha hecho saber al mercado que Franco Aragón está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Alberto González llega con 34 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sanluqueño todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sanluqueño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Sanluqueño desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Córdoba sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Sato le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Sanluqueño.
El banquillo02/08/2027
La salida del técnico deja a César De la Hoz a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. César De la Hoz está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aarón Ochoa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.