«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Facundo Kruspzky y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo18/06/2035
Majed Omar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Facundo Kruspzky firme algo — un contrato en Al Ahli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Ahli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Facundo Kruspzky estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla04/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Amer Rashid está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Kruspzky está en ella.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Ahli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Al Ahli esa pregunta es más difícil de responder.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al Ahli escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Moussa Sissako está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Ahli, otra semana sin la firma de Jannik Robatsch.
Directiva07/05/2035
Los sueldos se tragan el 95% de los ingresos de Al Ahli
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Ahli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Majed Omar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Directiva09/04/2035
Los sueldos se tragan el 101% de los ingresos de Al Ahli
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El banquillo09/04/2035
Facundo Kruspzky se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Balliana, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Nasr pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Nasr nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Nasr lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La camiseta todavía le queda bien. Amer Al Kamali está de vuelta en Al Nasr, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Khaled Tawhid ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al Nasr se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sem Dekkers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una media de 7.46 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Ahli pueden fingir no haber oído.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Khaled Tawhid ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Sharjah querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al Ahli fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Una media de 7.45 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Khaled Tawhid será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Ahli las despedidas han empezado en voz baja.
Facundo Kruspzky estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yussif Suleiman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva12/03/2035
En Al Ahli el 113% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al Ahli cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloFacundo Kruspzky se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
23 goles y una media de 7.45 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Kruspzky estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una actuación de 8.43 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Notas de los jugadores26/02/2035
Majed Omar jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.15. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores26/02/2035
Amer Rashid jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo26/02/2035
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 4‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloMajed Omar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloKhaled Tawhid se lleva el toque del técnico
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.43 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Ahli pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.92 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Facundo Kruspzky y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles en un partido, Abdullah Al Hammadi en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Al Ahli ni a Al Shaab.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Majed Omar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Youssef Al Shamsi está en ella.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Ahli saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al Ahli. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Ahli pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Al Ahli se está agotando.
Everson Pereira y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Kruspzky está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo26/06/2034
Youssef Al Shamsi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Ahli saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Dhafra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Dhafra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Guadalajara conserva a su hombre, y Al Dhafra vuelve a una lista con un nombre tachado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una lesión de rodilla de las peores para Amer Suqrat
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al Dhafra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Dhafra nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Dhafra pueden fingir no haber oído.
Rostand Djooh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
42 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Dhafra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Dhafra, y no se va a retirar.
Al Dhafra lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Dibba, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
El Al Wahda seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Hassan Al Bloushi ha pactado su marcha al Al Dhafra, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Khaled Tawhid, y el técnico lo permitió.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Al Dhafra
56 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Dhafra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Dhafra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cabezazos, bloqueos, entradas, intercepciones: 22 en total, y ni un gol a su espalda. De esas actuaciones que no salen en el resumen y ganan partidos.
Plantilla26/12/2033
Palabras en el entrenamiento del Al Dhafra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khalid Hassan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulla Al-Hammadi, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Al Dhafra le dijo a Khalid Hassan que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo26/12/2033
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
63 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Dhafra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
1 para Rostand Djooh, calificado con 7.97, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Rostand Djooh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
3 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla12/12/2033
Una lesión de rodilla de las peores para Amer Suqrat
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al Dhafra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Plantilla05/12/2033
Una lesión de rodilla de las peores para Amer Suqrat
77 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al Dhafra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 14 y 0 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Al Dhafra sabe decir en qué semana.
Rostand Djooh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla28/11/2033
Amer Suqrat se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Dhafra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.