«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Jeel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Plantilla24/06/2030
Suhayb Al-Zaid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al-Jeel preguntó y Najran dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulmajeed Ayash, y el técnico lo permitió.
A Al-Taawoun le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Salman Al-Sulami y Al-Jeel acuerdan 3 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Jeel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Maxwell Quaye estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ahmed Al-Sultan tiene 20 años, y Al-Jeel lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Al-Jeel donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Faisal Al-Sheikh está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Jeel lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sultan Al-Sulami, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Jeel pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nawaf Al-Bishri estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
18 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 6 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Regates completados: 33. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nawaf Al-Bishri estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Yasser Al-Salem tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo17/12/2029
Suhayb Al-Zaid se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Jeel lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Al-Saudi Al-Watani querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Jeel fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Haythem Ayouni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Nawaf Al-Bishri la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Al-Saudi Al-Watani pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al-Jeel hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
1‑3 para Ohod, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla05/11/2029
Palabras en el entrenamiento del Al-Jeel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nawaf Al-Bishri está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Al-Jeel tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Yasser Al-Salem tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nafea Al-Sumairi lo produjo, y el 8.73 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Jeel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
El banquillo01/10/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Yasser Al-Salem ante una sala que ya las había oído.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Fahad Al-Sultan no lo necesitó: 7.71, y parecía el más cómodo del campo.
Haythem Ayouni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Faisaly conserva a su hombre, y Al-Jeel vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sami Al-Dosari y Al-Jeel acuerdan 3 años más.
Ocasiones creadas: 11. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
En breve
El banquilloMaxwell Quaye se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Ittihad conserva a su hombre, y Al-Jeel vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Al-Mohanna, y el técnico lo permitió.
El banquillo10/09/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Yasser Al-Salem ante una sala que ya las había oído.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Suhayb Al-Zaid está en ella.
Suhayb Al-Zaid y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Yasser Al-Salem tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nafea Al-Sumairi, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloNawaf Hazazi llama a la puerta del técnico
Al-Jeel lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Al-Riyadh, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
14 goles y una media de 7.35 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Haythem Ayouni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Faisaly conserva a su hombre, y Al-Jeel vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Al-Fuhaid, y el técnico lo permitió.
Objetivos de mercado12/02/2029
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Emad Fidaa
A Al-Jeel se le acabó el tiempo con Al-Orobah. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 114% de los ingresos de Al-Jeel
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Azzam Al-Bishi lo produjo, y el 9.14 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
19 goles y una media de 7.42 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Jeel lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Jeel pueden fingir no haber oído.
Haythem Ayouni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles en un partido, Azzam Al-Bishi en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Al-Jeel ni a Al-Mojzel.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Al-Mojzel fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Haythem Ayouni se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Mohammed Al-Khaibari la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El banquillo13/11/2028
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Yasser Al-Salem eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Jeel pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammed Al-Fuhaid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Al-Fuhaid, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Jeel pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Jeel pueden fingir no haber oído.
Suhayb Al-Zaid estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammed Al-Fuhaid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Al-Khaibari, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ali Al-Hussain se lesiona los ligamentos de la rodilla: 46 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 46 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla02/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Al-Jeel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammed Al-Fuhaid está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nawaf Hazazi, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Yasser Al-Salem tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
A Pule Manya le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
60 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Jeel pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Al-Qadisiyah avanza y Al-Jeel se vuelve a casa, con el 2‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Faisal Al-Sheikh lo produjo, y el 8.72 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Jeel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Jeel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mohammed Al-Fuhaid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Nawaf Al-Bishri la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
67 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Jeel pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Plantilla11/09/2028
Palabras en el entrenamiento del Al-Jeel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mohammed Al-Mohanna está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva11/09/2028
Los sueldos se tragan el 114% de los ingresos de Al-Jeel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
74 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Jeel pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 6 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
Directiva04/09/2028
Pasa el cierre con 23 de alta y 15 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Jeel hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Suhayb Al-Zaid y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Al-Jeel y Al-Fayha, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
Notas de los jugadoresNawaf Al-Bishri en cifras de sobresaliente