Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tomás Zamora lo produjo, y el 8.14 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores09/08/2027
Diosmer Pacheco, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.67
Un 7.67 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Una media de 7.05 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Mineros de Guayana saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. José Pinto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin De La Hoz, y el técnico lo permitió.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
José Pinto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Christian Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Tomás Zamora está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloMaiker Rivas se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ureña querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Mineros de Guayana fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 7.92 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Mercado26/07/2027
Tan cerca: el traspaso de José Pinto muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Deportivo Tachira pasó página, José Pinto se reincorpora a Mineros de Guayana, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Christian Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Mineros de Guayana la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mineros de Guayana, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.37 en la ficha, y la afición del Mineros de Guayana se fue a casa repitiendo un nombre.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Mineros de Guayana ha sido explícito sobre la situación de José Castellano, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloDaniel Osorio: «Tenemos que ser mejores»
El banquilloLuis Terán llama a la puerta del técnico
PlantillaNahuel Rodríguez choca con un compañero por las exigencias
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mineros de Guayana pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.19, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lukas Ramil Sauer está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Daniel Osorio tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Lukas Ramil Sauer: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tomás Zamora. 3‑1 ante Monagas B, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Diosmer Pacheco la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jesús Figueroa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Daniel Osorio podía permitirse ser generoso.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jesús Figueroa, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
El banquillo19/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Daniel Osorio fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Diosmer Pacheco, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.68
Un 7.68 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Calificado con 7.94. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Elijah Pacheco está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Daniel Osorio sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mineros de Guayana no han contestado, que también es una forma de contestar.
Diosmer Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Keiber Roa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Cabezazos, bloqueos, entradas, intercepciones: 19 en total, y ni un gol a su espalda. De esas actuaciones que no salen en el resumen y ganan partidos.
Plantilla01/03/2027
Jesús Figueroa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Héroes de Falcón querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Mineros de Guayana fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.18 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores22/02/2027
Diosmer Pacheco, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.12
Un 8.12 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Christian Gómez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ángel Peñaranda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
Plantilla6 caras nuevas y el Mineros de Guayana todavía se está conociendo
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Luis Terán
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Mineros de Guayana tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lukas Ramil Sauer, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Daniel Osorio ante una sala que ya las había oído.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hernán Russomanno está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Mineros de Guayana tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Javier Bravo
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Mineros de Guayana lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Carlos Moreno lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Cristian Ferraresi lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Darwin Otero es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Victor Arango ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Luis Terán
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La oferta llegó a Carabobo esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Titanes Guanare quería más de $260.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Envigado conserva a su hombre, y Mineros de Guayana vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diosmer Pacheco, y el técnico lo permitió.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Lukas Ramil Sauer acaba de subir en él.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $280.7K: un club que quiere a Alejandro Herrera lo suficiente como para preguntar dos veces.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Mineros de Guayana preguntó y O'Higgins dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Christian Gómez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diosmer Pacheco está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mineros de Guayana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Mineros de Guayana preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Keiber Roa era el nombre de todas las tertulias, y el club ha ido y lo ha fichado por $210.0K. Durante una semana la directiva no puede equivocarse en nada, una semana que la mayoría de las directivas no conoce nunca.
Nadie en el club dirá en voz alta para quién es este fichaje, que es justamente cómo se sabe para quién es. Keiber Roa llega para quedarse con una camiseta que todavía lleva alguien.
Mineros de Guayana ha hecho la llamada a Zamora. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A O'Higgins le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Mineros de Guayana ha hecho la llamada a All Boys. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mineros de Guayana saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mineros de Guayana no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Keiber Roa
Mineros de Guayana y Carabobo han fijado $210.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Mineros de Guayana preguntó y Angostura dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Luis Jara y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A Metropolitanos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Mineros de Guayana ha hecho saber al mercado que Javier Bravo está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Christian Gómez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diosmer Pacheco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mineros de Guayana saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Carlos Espinoza ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis El Khuffash entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diosmer Pacheco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Luis Jara tiene 20 años, y Mineros de Guayana lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Carlos Espinoza ha apuntado la fecha.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Luis Terán tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Mineros de Guayana no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Carlos Espinoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Diosmer Pacheco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo31/08/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Javier Bravo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 3‑0 ante Monagas B, y pudieron ser más.
Notas de los jugadores24/08/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Ángelo Peña: 8.22
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.22 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Carlos Espinoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla24/08/2026
Jesús Figueroa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Elijah Pacheco, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Atlético El Vigía avanza y Mineros de Guayana se vuelve a casa, con el 2‑0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Diosmer Pacheco no lo necesitó: 7.70, y parecía el más cómodo del campo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Mineros de Guayana nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jesús Figueroa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores17/08/2026
Brandon Barbas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.12. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Mineros de Guayana saben en cuál de las dos están.