Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Gustavo Albarracín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un 1‑0 ante Córdoba, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla17/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jota está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cartagena la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Segundo Rodríguez marcó, fue calificado con 7.78 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
La oferta llegó a Zaragoza esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cartagena lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla14/01/2036
Santino Crego está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.31 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
El acuerdo con Almería está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Segundo Rodríguez quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Cartagena lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Barcelona, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Walter Reynoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos goles y un 8.94 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un nombre más en la lista: San Lorenzo ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Áron Yaakobishvili. La respuesta de Cartagena no ha cambiado. De momento.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Eibar obligó a Cartagena a sudarlo, pero el marcador decía 3‑1 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla10/12/2035
Iván Arias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido08/12/2035
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Cartagena. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
En breve
Notas de los jugadoresSegundo Rodríguez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresNico Serrano en cifras de sobresaliente
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Pablo Vidal lo hizo ante Gimnàstic. 4‑4 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cartagena.
Notas de los jugadores12/11/2035
Pablo Vidal, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.43
Un 9.43 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Alfonso Pastor: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Segundo Rodríguez quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Arias, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Cartagena cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
99 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cartagena pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cartagena la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Cartagena lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Madrid, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Gimnàstic quería más de $100.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Villarreal conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
Luis Rivas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla09/07/2035
Adam El Hichou choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
Walter Reynoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla14/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Martirena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El gol que puso a Andorra por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Cartagena empató, 1 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Segundo Rodríguez quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Martirena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Rivas, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Segundo Rodríguez quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Samir Meza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Elche se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla05/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Martirena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloMartín Moretti se lleva el toque del técnico
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 87, y Deportivo La Coruña pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Samir Meza quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Gastón Martirena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Segundo Rodríguez, y el técnico lo permitió.
Plantilla25/12/2034
Luis Rivas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresLos dos trabajos hechos por Zico Buurmeester: 6.79
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Cartagena
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Bautista Bruno lo ha hecho, en Cartagena, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Segundo Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Federico Piermattei será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Borislav Smilyanski ha acordado condiciones con el Alcorcón para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Getafe seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Patrik Prodanović ha pactado su marcha al Cartagena, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.90, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Pablo Vidal lo hizo ante Espanyol. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cartagena.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Farouk Laoufi será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Gastón Martirena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla23/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Segundo Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Piermattei, y el técnico lo permitió.
Eduardo Hidalgo tiene 19 años, y Cartagena lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eduardo Hidalgo y Cartagena acuerdan 4 años más.
En breve
Notas de los jugadoresFarouk Laoufi se lleva los honores
El banquilloInterim Coach: «Tenemos que ser mejores»
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Áron Yaakobishvili será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Florian Tshiananga, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santino Crego firme algo — un contrato en Cartagena o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Córdoba, y hay un hombre en el vestuario de Cartagena que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Cartagena puede pedir y sube el sueldo que Farouk Laoufi puede exigir.
Cartagena ha hecho saber al mercado que Federico Piermattei está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Federico Piermattei será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Samir Meza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Cartagena, otra semana sin la firma de Farouk Laoufi.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Farouk Laoufi será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Samir Meza y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Segundo Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 48 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.79 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Segundo Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Anders Molund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
26 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
$280.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Atlético Madrid pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cartagena lo saben.
El Elche seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Ismaël Touré ha pactado su marcha al Cartagena, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Cartagena preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Almería esperando con una camiseta. En Cartagena nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Albacete querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Cartagena fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Cartagena acumula 5 triunfos consecutivos.
Directiva04/09/2034
Cierra el mercado en Cartagena: 25 de alta, 36 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 25; bajas, 36; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Sociedad conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cartagena hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cartagena no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Arenas Club esperando con una camiseta. En Cartagena nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Cartagena
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Plantilla14/08/2034
90 días de baja para Timon Railić por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cartagena dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Federico Piermattei ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Samir Meza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla14/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Segundo Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pablo Giménez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Cartagena se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Martinicorena será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Cartagena ofreció $280.0K; Atlético Madrid dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaIgnacio Liberato choca con un compañero por las exigencias
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cartagena pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cartagena lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La oferta de Pirin Blagoevgrad por Borislav Smilyanski se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Espanyol, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La oferta llegó a Atlético Madrid esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Cartagena preguntó y Girona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaIgnacio Liberato choca con un compañero por las exigencias