Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 87, y Argentino de Quilmes pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sacachispas no han contestado, que también es una forma de contestar.
Facundo Troncoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El River Plate seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Nicolás Fernández ha pactado su marcha al Sacachispas, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Dinocco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Beltrán. 1‑0 ante Argentino de Quilmes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una media de 7.34 en la temporada con 7 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sacachispas, y no se va a retirar.
Luciano Ortega y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/08/2029
Palabras en el entrenamiento del Sacachispas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Dinocco está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Marcó Axel Páez, y poco más salió bien: 1‑2 para Flandria, y un camino muy callado hacia el vestuario.
Objetivos de mercado06/08/2029
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Alexis Saavedra
A Sacachispas se le acabó el tiempo con Lanús. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Sacachispas ha sido explícito sobre la situación de Facundo Beltrán, que es más de lo que reciben muchos.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Sacachispas no lo retendrá fingiendo lo contrario.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 104% de lo que ingresa Sacachispas
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Notas de los jugadores28/05/2029
Un gol de defensa lo gana para el Sacachispas: 7.49
1 para Diego Solís, calificado con 7.49, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Facundo Troncoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Diego Solís. 3‑1 ante San Telmo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla28/05/2029
Palabras en el entrenamiento del Sacachispas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Dinocco está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. San Telmo pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Notas de los jugadores28/05/2029
Alan Visco jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.15. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 15 acciones, 6.92, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Alan Visco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Dinocco estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 partidos sin perder, y entonces Sportivo Italiano. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
«La firma más fácil de mi carrera.» Yonathan Rojas y Sacachispas acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Directiva14/05/2029
En Sacachispas el 85% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
69 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Los Andes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Temperley, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ferro Carril Oeste conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Juan Manuel Vázquez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 90 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 90 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
El nombre de Benjamín Garay ha aparecido en conversaciones de las que Los Andes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Sánchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Franco, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Juan Benítez lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Ya van 17 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Daniel Franco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Sánchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Los Andes no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.95 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Axel Páez, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloJuan Benítez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
San Martín de Burzaco avanza y Los Andes se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franco Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Los Andes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
En breve
Notas de los jugadoresAlexis González los va pasando de uno en uno
MercadoAxel Páez tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloEl técnico pone a Axel Páez de ejemplo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
3 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Benjamín Garay y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Federico Pereyra lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luis Suárez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Matías Moreno ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Puesto 22 y 24 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Pereyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Damián Urbina, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Los Andes querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Enzo Pereyra entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.