«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Ferroviário lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cadu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Renan Carlos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferroviário saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloA Hugo Queiroz le han prometido minutos
Ignacio Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cadu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Felipe Nardo ya tiene su respuesta de Ferroviário; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Ramirez, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Felipe Nardo está en ella.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Ferroviário nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Hugo Queiroz
El banquilloFelipe Nardo llama a la puerta del técnico
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Mactar Ly lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferroviário pueden fingir no haber oído.
Alemão y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Matías Riveros y Ferroviário acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gustavo Ramirez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mateus Bernardo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hugo Queiroz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Ferroviário preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Ferroviário la diferencia se ve desde la última fila.
En breve
El banquilloMactar Ly conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferroviário pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Ferroviário lo saben.
Ignacio Flores y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cadu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mateus Bernardo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Paulo Pereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferroviário pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Plantilla07/01/2036
Lucas Pérez consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Lucas Pérez acaba de firmar por el Ferroviário y, por una vez, la respuesta importaba.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Ferroviário preguntó y Santa Cruz dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla07/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cadu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Renan Carlos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ferroviário preguntó y São Paulo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Floresta: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Ferroviário ha hecho la llamada a Grêmio. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Matias Da Silva tiene 20 años, y Ferroviário lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferroviário tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Ferroviário todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Warleson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Warleson, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferroviário, otra semana sin la firma de Mateus Bernardo.
El banquillo05/11/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Ferroviário le dijo a Mactar Ly que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Warleson y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva29/10/2035
Los sueldos se llevan el 139% de lo que ingresa Ferroviário
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Plantilla29/10/2035
Wesley Santos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Botafogo-SP querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Ferroviário fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Warleson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
2 goles en veinte minutos con Mateus Bernardo en medio de todo, y Botafogo-SP sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wesley Santos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Warleson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Ferroviário lo saben.
Minuto 88, contra Nova Iguaçu, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Un 1‑1 ante Nova Iguaçu deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo24/09/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Warleson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Ferroviário todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva03/09/2035
El silencio de arriba empieza a sonar en Ferroviário
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Plantilla03/09/2035
27 días de baja para Filipe Sírio por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferroviário dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bill lo produjo, y el 8.32 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Warleson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferroviário hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferroviário tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Hugo Queiroz y Ferroviário acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alemão, y el técnico lo permitió.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Ferroviário lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferroviário lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ramon Barros estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Haifa conserva a su hombre, y Ferroviário vuelve a una lista con un nombre tachado.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferroviário tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferroviário nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ferroviário preguntó y CRB dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 118 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 17 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Figueirense conserva a su hombre, y Ferroviário vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alemão. 2‑0 ante Londrina, y la ovación final fue sobre todo suya.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 11 acciones combinadas y un 7.28, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Plantilla21/05/2035
132 días de baja para Filipe Sírio por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferroviário dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Retrô pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Francisco Ortega y Ferroviário acuerdan 2 años más.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferroviário pueden fingir no haber oído.
Ignacio Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo14/05/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lázaro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferroviário, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoHabib Zaghetto tiene permiso para buscarse otro sitio
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Ramon Barros y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 7.21, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Ignacio Flores y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
CRB se llevó los puntos tras un 1‑3 que costará explicar en la grada.
El banquillo30/04/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lázaro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
MercadoFilipe Sírio tiene permiso para buscarse otro sitio
Ya van 15 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Un punto rescatado en el minuto 89 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.82, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo23/04/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Ferroviário tampoco lo escondía nadie.
En breve
El banquilloSantino Gori llama a la puerta del técnico
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Paulo Pereira
Notas de los jugadoresRamon Barros los encaró todo el partido
Ramon Barros y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferroviário, otra semana sin la firma de Mateus Bernardo.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lázaro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateus Bernardo firme algo — un contrato en Ferroviário o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Vinícius Souza se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Vinícius Souza se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lázaro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateus Bernardo firme algo — un contrato en Ferroviário o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Cadu llega a Ferroviário con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Vinícius Souza se lesiona los ligamentos de la rodilla: 43 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 43 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Matías Riveros lo ha hecho, en Ferroviário, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Ferroviário nadie finge estar haciéndolo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferroviário saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo19/02/2035
Quaresma se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferroviário lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Paulo Pereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Ferroviário. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Directiva12/02/2035
En Ferroviário el 91% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla12/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Quaresma está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferroviário, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateus Bernardo firme algo — un contrato en Ferroviário o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una lesión de rodilla de las peores para Luís Peixoto
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferroviário pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Ferroviário se está agotando.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferroviário lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El acuerdo con Figueirense está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ignacio Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Paulo Pereira está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Ferroviário lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Ramon Barros y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ferroviário preguntó y Atlético Mineiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateus Bernardo, y el técnico lo permitió.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferroviário, otra semana sin la firma de Mateus Bernardo.
A Tombense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferroviário tiene que sacar un resultado de donde sea.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Vittorio Fenocchio será jugador de otro club este fin de semana, y en Ferroviário las despedidas han empezado en voz baja.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ramon Barros estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En el Ferroviário todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloCaio Farias se lleva el toque del técnico
El banquilloA medias: Interim Coach, sobre el empate
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ignacio Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santino Gori, y el técnico lo permitió.
Una nota de 7.79, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
Plantilla09/10/2034
Caio Farias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferroviário pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferroviário pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferroviário lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Paulo Nogueira será jugador de otro club este fin de semana, y en Ferroviário las despedidas han empezado en voz baja.
15 acciones combinadas y 7.14. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
PlantillaRamon Barros choca con un compañero por las exigencias
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ignacio Flores y Ferroviário acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla04/09/2034
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ramon Barros está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vittorio Fenocchio, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferroviário, otra semana sin la firma de Mateus Bernardo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferroviário, y no se va a retirar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ignacio Flores estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/08/2034
Ramon Barros choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateus Bernardo, y el técnico lo permitió.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferroviário pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferroviário lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferroviário tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Ferroviário sabe decir en qué semana.
Ferroviário preguntó y Cruzeiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla07/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Ferroviário sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Zamurio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcel Cerezo, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferroviário nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y GAS esperando con una camiseta. En Ferroviário nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.09 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Directiva24/07/2034
Ferroviário cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 9; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Las normas lo permiten y escuece igual. Vittorio Fenocchio ha acordado condiciones con el Vila Nova para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Brasil de Pelotas conserva a su hombre, y Ferroviário vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferroviário nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ignacio Flores y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
12 acciones combinadas y 6.58. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lázaro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 4‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
Lo que vieneLéo Duarte se enfrenta a su antiguo club