«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ohod, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Diego Ríos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kattê, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Orobah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jassim Al-Ashban, y el técnico lo permitió.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Al-Orobah pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Al-Orobah tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ahmed Al-Juwaid. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
Notas de los jugadoresDel banquillo y decisivo: Jhon Labastidas
Simy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Jassim Al-Ashban lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Orobah pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Orobah lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ahmed Al-Juwaid estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammad Al-Amri, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresDarwin González los encaró todo el partido
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Orobah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Orobah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva02/11/2026
En Al-Orobah el 866% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.