«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
En breve
PlantillaAl Ahli, un equipo de desconocidos entre sí
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Abdelaziz Mohamed se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ahmed Ekramy Reda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
En breve
DirectivaEl Al Ahli incorpora a 9 chavales a la cantera
La oferta de Al Wasl por Abdullah Al Hammadi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Abdullah Al Hammadi y Al Ahli acuerdan 3 años más.
Anton Gaaei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Al Ahli no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
Plantilla02/06/2036
Mohammed Rabii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mercado02/06/2036
Renan Barnabé tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Al Ahli ha sido explícito sobre la situación de Renan Barnabé, que es más de lo que reciben muchos.
A Dmytro Strilchuk le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al Ahli escucha una frase así exactamente como está construida.
Majed Omar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Amer Rashid está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Patricio Medina, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dmytro Strilchuk firme algo — un contrato en Al Ahli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Al Ahli tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Yousif Ahmed ha apuntado la fecha.
Hassan Ismail se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dmytro Strilchuk firme algo — un contrato en Al Ahli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Ahli pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
Majed Omar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Facundo Kruspzky firme algo — un contrato en Al Ahli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Yousif Ahmed ha apuntado la fecha.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Ahli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Johan Brausin será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Ahli las despedidas han empezado en voz baja.
Majed Omar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/03/2036
Ali Al Naqbi consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ali Al Naqbi acaba de firmar por el Al Ahli y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 124 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 2, 48 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Dos goles y un 8.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Ahli pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores25/02/2036
Anton Gaaei, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.89
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.89 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
19 goles y una media de 7.33 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
17 goles y una media de 7.28 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Facundo Kruspzky estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Amer Rashid está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Yousif Ahmed ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Yousif Ahmed vuelve a Al Ahli con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammed Rabii, y el técnico lo permitió.
Hamad Khalfan se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1‑5 para Al Shaab, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al Ahli escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
Una lesión de rodilla de las peores para Hamad Khalfan
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al Ahli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al Ahli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Ahli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Majed Omar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Facundo Kruspzky y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/12/2035
Amer Rashid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al Jazira se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Partido15/12/2035
Tras 4 partidos, Al Ahli vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Al Jazira; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $66.9M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
29 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 15 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Facundo Kruspzky estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
2 goles en veinte minutos con Abdullah Al Hammadi en medio de todo, y Al Dhafra sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
Facundo Kruspzky y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al Ahli no han contestado, que también es una forma de contestar.
Facundo Kruspzky estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda carrera larga llega a la semana en la que se piensa en la última. Él querría que fuera donde empezó, y en Al Ahli ya saben que ese pensamiento ha llegado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 86 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Ahli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Ahli, y no se va a retirar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Plantilla24/09/2035
Amer Rashid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos sin perder, y entonces Al Wahda. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Mercado24/09/2035
Yousif Ahmed tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Al Ahli ha sido explícito sobre la situación de Yousif Ahmed, que es más de lo que reciben muchos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Ahli pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Plantilla20/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joseph Aidoo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Patricio Medina, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al Ahli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al Ahli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al Ahli escucha una frase así exactamente como está construida.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Orenburg conserva a su hombre, y Al Ahli vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yussif Suleiman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eiður Orri Ragnarsson, y el técnico lo permitió.
El banquillo23/07/2035
Dmytro Strilchuk se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al Ahli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
Plantilla09/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joseph Aidoo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al Ahli. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al Wahda conserva a su hombre, y Al Ahli vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Al Dhafra le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Ahli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Balliana, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jannik Robatsch será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Ahli las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla28/05/2035
Moussa Sissako choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Ahli saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Ahli puede pedir y sube el sueldo que Jannik Robatsch puede exigir.
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Al Ahli estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Facundo Kruspzky y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Majed Omar está en ella.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sultan Nader, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdullah Al Hammadi está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Ahli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Al Ahli esa pregunta es más difícil de responder.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jannik Robatsch será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Ahli las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/04/2035
Amer Rashid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo30/04/2035
Dmytro Strilchuk se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Ahli saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Jannik Robatsch ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla02/04/2035
Amer Rashid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Renan Barnabé, y el técnico lo permitió.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla02/04/2035
7 caras nuevas y el Al Ahli todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Dmytro Strilchuk está en ella.
Una media de 7.46 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al Ahli pueden fingir no haber oído.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Khaled Tawhid ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Anton Gaaei y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La camiseta todavía le queda bien. Yussif Suleiman está de vuelta en Al Ahli, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Kruspzky estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
23 goles y una media de 7.45 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Kruspzky estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una actuación de 8.43 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Notas de los jugadores26/02/2035
Majed Omar jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.15. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores26/02/2035
Amer Rashid jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo26/02/2035
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 4‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloMajed Omar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloKhaled Tawhid se lleva el toque del técnico
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Abdullah Al Hammadi lo produjo, y el 9.01 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.38 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Plantilla22/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Kruspzky está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Ahli nadie finge estar haciéndolo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Abdullah Al Hammadi lo produjo, y el 9.22 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Ahli, y no se va a retirar.
Una media de 7.33 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Ahli, y no se va a retirar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
14 goles y una media de 7.26 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Amer Rashid estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Al Ahli se ha beneficiado de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Ahli, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Anton Gaaei estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.22 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Majed Omar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Kruspzky estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Kruspzky, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Majed Omar. 1‑0 ante Al Shabab, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El banquillo25/12/2034
Majed Omar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Ahli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Abdullah Al Hammadi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
Lo que vieneAmer Rashid se enfrenta a su antiguo club
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.95 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Ahli lo saben.
Plantilla27/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Amer Rashid está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloMajed Omar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Dos goles y un 9.14 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Ahli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Majed Omar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Al Fujairah pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Notas de los jugadores13/11/2034
Noventa minutos de Amer Rashid en su mejor versión
Calificado con 8.23. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Al Ahli.
Con 6 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
En breve
El banquilloOusmane Camara se lleva el toque del técnico
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Ahli trata con un hombre que quiere otro país.
Majed Omar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/11/2034
Amer Rashid choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al Wasl se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Directiva06/11/2034
Los sueldos se tragan el 116% de los ingresos de Al Ahli
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Youssef Al Shamsi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Ahli las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Anton Gaaei, y el técnico lo permitió.
Ahmed Ekramy Reda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 6 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.07 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Ahli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles en un partido, Abdullah Al Hammadi en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Al Ahli ni a Dibba.
Nota de 9.78: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla02/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Ahli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Kruspzky está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.