Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 26 partidos sin derrota son un cimiento que Villa San Carlos no tenía en otoño.
Partido28/06/2036
El Villa San Carlos convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Tomás Akimenco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dock Sud conserva a su hombre, y Villa San Carlos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla30/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Fedele está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Villa San Carlos lo saben.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Leon Zuanigh está en marcha
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Tomás Akimenco
El banquilloTomás Akimenco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La racha sin perder llega a 18. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Puesto 3, 44 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Tomás Akimenco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bruno Santos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Valentín Flores sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bruno Santos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Villa San Carlos lo saben.
Las defensas ya doblan la marca sobre Bruno Santos
29 goles y una media de 7.30 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.62 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villa San Carlos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Tomás Akimenco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles en un partido, Alexis González en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Villa San Carlos ni a San Miguel.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alexis González. 4‑2 ante San Miguel, y la ovación final fue sobre todo suya.