Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla27/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Colon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leandro Méndez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Agustín Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Luciano Centurión ya tiene su respuesta de Colon; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo27/09/2027
Bruno Airaldi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Colon lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Leandro Méndez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Colon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Chopitea está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
19 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leison Cuero está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Colon. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Leison Cuero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.