Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Elias: 3 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Operário Ferroviário cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo Zuluaga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo Zuluaga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Lucas Araujo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Maringá tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhan Pool Torres está en ella.
En breve
El banquilloMarquinhos llama a la puerta del técnico
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresPedro Vilhena los encaró todo el partido
Vinicius Diniz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Calificado con 7.64. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Fábio Pereira fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Samuel Costa está viviendo esa versión en el Operário Ferroviário, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Juan Pablo Zuluaga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Renato Fernandes está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vinicius Diniz está en ella.