Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Patriotas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Patriotas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álvaro Banquero, y el técnico lo permitió.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Patriotas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El banquillo22/10/2035
Jesús Cuero, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Patriotas ya trabajó con Jesús Cuero y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
El banquillo22/10/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Patriotas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matías Salerno está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jesús Cuero está viviendo esa versión en el Patriotas, y suele notarse en el primer mes.
Andrés Dávila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Jesús Cuero vuelve a ser jugador de Patriotas, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrés Dávila, y el técnico lo permitió.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla13/08/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Patriotas
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
Notas de los jugadoresAndrés Dávila por encima de todo
Traspaso acordado, ficha acordada, y Valledupar esperando con una camiseta. En Patriotas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Santa Fe ha aceptado el dinero. Lo que Patriotas no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Patriotas, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Patriotas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Patriotas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Patriotas preguntó y Atletico Nacional dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Alianza Petrolera esperando con una camiseta. En Patriotas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Un nombre más en la lista: Valledupar ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Lorenzo Albarracín. La respuesta de Patriotas no ha cambiado. De momento.
Patriotas preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El Patriotas convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Juan Cruz Payal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Campaña, y el técnico lo permitió.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.75 en la ficha, y la afición del Patriotas se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo09/04/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Plantilla09/04/2035
Nicolás Ruiz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Lo que vieneEl líder es el siguiente para Patriotas
El banquilloPedro Lapadula llama a la puerta del técnico
Quedaban 85 minutos y Jaguares tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Patriotas no se detuvo a dar explicaciones.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rodrigo Rey lo produjo, y el 8.58 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Matías Gastaldi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Patriotas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Elías Ocampo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Campaña, y el técnico lo permitió.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Patriotas, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Patriotas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Ángel Mora vuelve a ser jugador de Patriotas, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Juan Cruz Payal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Patriotas ofreció $160.0K; Valledupar dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Diego Ulloa ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Patriotas se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Santa Fe conserva a su hombre, y Patriotas vuelve a una lista con un nombre tachado.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leandro Monzón será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportivo Pereira las despedidas han empezado en voz baja.
El acuerdo con Santa Fe está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Mateo Carrizo está viviendo esa versión en el Deportivo Pereira, y suele notarse en el primer mes.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ángel Mora ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Kauê quiere fútbol continental; si el Deportivo Pereira puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pereira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El Union Magdalena seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Daniel Castillo ha pactado su marcha al Deportivo Pereira, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Dos goles y un 8.89 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo Pereira pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Deportivo Pereira ha hecho la parte difícil con Atletico Nacional, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pereira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Adrián Mosquera. 3‑1 ante Barranquilla, y la ovación final fue sobre todo suya.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Cristian Perez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Deportivo Pereira no han contestado, que también es una forma de contestar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 11 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Alan Valdelamar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Román Colo, y el técnico lo permitió.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo24/04/2034
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
PlantillaVicente Ramírez choca con un compañero por las exigencias
31 días de baja para Luis Narváez por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportivo Pereira dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
23 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Román Colo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 11 acciones combinadas y un 6.99, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Universitario Popayan querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Deportivo Pereira fue despiadado como lo son los equipos buenos.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Román Colo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido18/03/2034
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Deportivo Pereira. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Ángel Mora de ejemplo
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pereira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Ángel Mora quiere fútbol continental; si el Deportivo Pereira puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julian Castillo, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Deportivo Pereira lo saben, y también todos los que lo ven.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Deportivo Pereira, otra semana sin la firma de Julian Castillo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francisco Sciarini entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Tomás Marchiori se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportivo Pereira dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Juan Pablo Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Deportivo Pereira puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla28/11/2033
Gabriel Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Caro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 4 con 42 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.