Traspaso acordado, ficha acordada, y Marbella esperando con una camiseta. En Atlético Madrileño nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Kostantis Tzolakis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: FC Metz ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Horaţiu Moldovan. La respuesta de Atlético Madrileño no ha cambiado. De momento.
Plantilla12/06/2028
Diego Bri choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
PlantillaPablo Pérez quiere saber por qué cobra menos
El banquilloManuel Suárez llama a la puerta del técnico
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Atlético Madrileño sabe decir en qué semana.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Koke será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Madrileño las despedidas han empezado en voz baja.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Aleksa Purić y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla15/05/2028
Diego Bri choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Atlético Madrileño tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
El banquilloJavi Serrano llama a la puerta del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Juventud Torremolinos fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aleksa Purić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ilias Kostis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrileño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aleksa Purić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Javi Morcillo y Atlético Madrileño acuerdan 4 años más.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Javi Serrano entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Javier Boñar firme algo — un contrato en Atlético Madrileño o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
44 días de baja para Javi Serrano por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atlético Madrileño dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atlético Madrileño tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla20/03/2028
Diego Bri choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pablo Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
El banquilloCarlos Giménez llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrileño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Bri estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Fernando Gómez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Rajado, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Atlético Madrileño saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ilias Kostis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo01/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Fernando Gómez ante una sala que ya las había oído.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Mercado01/03/2027
Nada que mostrar del año de Mario De Luis fuera de casa
0 partidos, 0 porterías a cero y un portero que no está ni un paso por delante del día en que se fue. Si eso es cosa suya, del club que lo tomó cedido o de quien montó la operación será la discusión de este mes en Atlético Madrileño.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Madrileño le dijo a Adrián Corral que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Arnau Ortiz no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Real Avilés tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Rayane Belaid vuelve a Atlético Madrileño con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. CE Europa tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Un 1‑1 ante CE Europa deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
Plantilla14/09/2026
Aleksa Purić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Toca Ibiza, y hay un hombre en el vestuario de Atlético Madrileño que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.