39 goles y una media de 7.62 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Partido09/08/2036
El Sacachispas convierte su casa en un mal sitio para visitar
18 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sacachispas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 6 partidos sin derrota son un cimiento que Sacachispas no tenía en otoño.
Plantilla11/08/2036
Palabras en el entrenamiento del Sacachispas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juan Sebastián Ramírez. 2‑0 ante Güemes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Lucas Luna lo hizo ante Comunicaciones. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Sacachispas.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sacachispas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Josías Palais estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Brown de Adrogué conserva a su hombre, y Sacachispas vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Sacachispas
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sacachispas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Sacachispas desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en UAI Urquiza sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Sebastián Pino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Luphumlo Sifumba en su mejor versión
Notas de los jugadoresBenjamin en cifras de sobresaliente
MercadoSebastián Pino tiene permiso para buscarse otro sitio
UAI Urquiza entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de UAI Urquiza, y no se va a retirar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que UAI Urquiza lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido01/03/2036
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el UAI Urquiza. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Felix Mosquera. 1‑0 ante Dock Sud, y la ovación final fue sobre todo suya.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
En breve
PlantillaDavid Bramajo, en un rifirrafe con un compañero
79 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sacachispas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Thiago Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sacachispas preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla24/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Sacachispas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Casabuena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
MercadoLa conversación sobre Sebastián Pino está al caer
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sacachispas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sacachispas, y no se va a retirar.
7.80, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Partido08/12/2035
Tras 10 partidos, Sacachispas vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 10 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Villa San Carlos; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Sacachispas preguntó y Tigre dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Kevin Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
107 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Central Norte querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Sacachispas fue despiadado como lo son los equipos buenos.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sacachispas no han contestado, que también es una forma de contestar.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Bruno Blanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Casabuena estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Elvis Torres
Notas de los jugadoresNicolás Rojas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
135 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Henry Rochón será jugador de otro club este fin de semana, y en Sacachispas las despedidas han empezado en voz baja.
Kevin Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan David Ararat, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Augusto Melgarejo está en ella.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Sacachispas puede pedir y sube el sueldo que Santino Ortiz puede exigir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nicolás Rojas. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 4, 117 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Thiago Amitrano marcó, fue calificado con 7.96 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Thiago Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ocasiones creadas: 12. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Una lesión de rodilla de las peores para Iván Arboleda
32 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 11 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
«Veo todos los partidos de Sacachispas desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Argentino de Quilmes sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Un 1‑0 ante San Martín de Burzaco, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Thiago Martínez lo produjo, y el 8.71 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tobías Schiavo lo produjo, y el 8.40 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Henry Rochón será jugador de otro club este fin de semana, y en Sacachispas las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Iván Arboleda y Sacachispas acuerdan 2 años más.
Boca Juniors avanza y Sacachispas se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Almirante Brown esperando con una camiseta. En Sacachispas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sacachispas, y no se va a retirar.
Directiva23/07/2035
Pasa el cierre con 2 de alta y 8 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Sacachispas hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sacachispas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Sacachispas lo saben.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Sacachispas
El banquilloLa vista desde el banquillo
Objetivos de mercadoUna cesión de Thiago Martínez está en marcha
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kevin Rodríguez lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sacachispas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Tigre conserva a su hombre, y Sacachispas vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Kevin Rodríguez. 2‑1 ante Fénix, y la ovación final fue sobre todo suya.
Simón Bentancur estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
65 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Sacachispas
Dos goles y un 8.84 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Sacachispas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Puesto 3, 58 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sacachispas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Henry Rochón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jordy Arrieta está viviendo esa versión en el Sacachispas, y suele notarse en el primer mes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sacachispas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
45 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Henry Rochón y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/01/2035
Rafa Freitas consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Rafa Freitas acaba de firmar por el Sacachispas y, por una vez, la respuesta importaba.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Rafa Freitas tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sacachispas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
52 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sacachispas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sacachispas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Henry Rochón estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Silvero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Colombo firme algo — un contrato en Sacachispas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
59 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sacachispas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Henry Rochón estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/01/2035
Nicolás Rojas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Sacachispas preguntó y Independiente dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El reloj hizo lo que Independiente Rivadavia no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Sacachispas saben en cuál de las dos están.
139 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Luciano Pacco se ha ido, en las cuentas hay $520.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Objetivos de mercado01/01/2035
$220.0K lo zanja entre los clubes por Juan Álvarez
Independiente Rivadavia ha aceptado el dinero. Lo que Sacachispas no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Pablo Ibargüen será jugador de otro club este fin de semana, y en Sacachispas las despedidas han empezado en voz baja.
La persecución de Fernando Escobar terminó con $180.0K cambiando de manos y San Lorenzo sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
146 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con San Lorenzo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
$4.0K sobre la mesa de Instituto. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Henry Rochón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/12/2034
Ramiro Sordo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Tucumán conserva a su hombre, y Sacachispas vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Real Pilar ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Agustín Pereira. La respuesta de Sacachispas no ha cambiado. De momento.
80 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sacachispas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La grada18/12/2034
La afición se rebela por la venta de Bruno Fernández por $2.4M
Se va al Gimnasia La Plata, el club tiene $2.4M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Sacachispas lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sacachispas, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matías Zepeda será jugador de otro club este fin de semana, y en Sacachispas las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sacachispas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Sacachispas preguntó y Belgrano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
94 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
39 goles y una media de 7.50 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sacachispas pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sacachispas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Sacachispas preguntó y Tigre dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Henry Rochón, y el técnico lo permitió.
En breve
PartidoTras 4 partidos, Sacachispas vuelve a saber lo que es perder
101 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sacachispas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Bruno Fernández lo produjo, y el 8.99 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sacachispas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Notas de los jugadores27/11/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Ramiro Sordo: 8.16
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.16 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
108 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sacachispas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sacachispas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ramiro Sordo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Rojas, y el técnico lo permitió.
Directiva20/11/2034
En Sacachispas el 92% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
MercadoLa historia de Luciano Pacco se niega a morir
115 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
A los 34 a cada buena tarde la llaman un viaje al pasado, y esta lo fue: 8.42, y nadie mejor sobre el campo.
Plantilla13/11/2034
Ramiro Sordo está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.60 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sacachispas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Henry Rochón estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PartidoEl Sacachispas se siente en casa fuera de casa
Notas de los jugadoresLuciano Pacco en cifras de sobresaliente
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 23 partidos sin derrota son un cimiento que Sacachispas no tenía en otoño.
Plantilla30/10/2034
Thiago Amitrano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 129 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 129 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 66 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.49 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Plantilla30/10/2034
Ramiro Sordo está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.59 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Henry Rochón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 22 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Plantilla23/10/2034
Gastón Silvero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 58 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 58 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Sacachispas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Plantilla23/10/2034
Ramiro Sordo está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.57 en la temporada con 7 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sacachispas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
A Henry Rochón le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloHenry Rochón llama a la puerta del técnico
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sacachispas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Henry Rochón estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/10/2034
Nicolás Rojas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva16/10/2034
En Sacachispas el 115% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcos Caballero, y el técnico lo permitió.
Gastón Silvero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sacachispas, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sacachispas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
7.81, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.