21 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Frédéric Djoeta, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo14/12/2026
Moussa Raimadji se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Elect Sport lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Foullah Edifice con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Elect Sport saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloAhmat Abakar llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresEl árbitro se cansa de Frédéric Djoeta
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Abakar Haroun Mahamat. 2‑0 ante AS Etat Major, y la ovación final fue sobre todo suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elect Sport cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Frédéric Djoeta está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo07/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Oumar Haroun, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Frédéric Djoita. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Mahamat Harouna estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yannick Ndilabaye está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Elect Sport saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Elect Sport marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.13 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Mahamat Harouna y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
AS DGSSIE querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Elect Sport fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Directiva02/11/2026
Orden desde arriba en el Elect Sport: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mbogo Acyl, y el técnico lo permitió.
2 goles en veinte minutos con Abakar Haroun Mahamat en medio de todo, y AS DGSSIE sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Moussa Raimadji ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
En breve
La gradaUn viaje largo al AS DGSSIE que mereció la pena
DirectivaLos sueldos se tragan el 100% de los ingresos de Elect Sport
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Elect Sport no han contestado, que también es una forma de contestar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
7.80, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Elect Sport tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Oumar Haroun fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Elect Sport la diferencia se ve desde la última fila.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elect Sport cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo siguiente, fuera de casa: Galactik, puesto 10. Los aficionados que viajen hablarán de ello toda la semana, y los que no mirarán el móvil a las cinco menos diez.
Ese es todo el negocio hecho en Elect Sport hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Frédéric Djoeta ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Un parón con la selección, y una camiseta de Elect Sport que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Ahmat Abakar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una consulta de cesión a Colombe du Dja et Lobo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Moussa Raimadji firme algo — un contrato en Elect Sport o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El acuerdo con Foullah Edifice está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Foullah Edifice la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Foullah Edifice ha hecho la parte difícil con AS Etat Major, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Foullah Edifice preguntó y AS Algoy dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Abdelaziz Issa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Foullah Edifice ha hecho la llamada a AS PSI. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una prueba de temporada entera: AS Algoy sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Foullah Edifice. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Elect Sport lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elect Sport cosas que tardan más de una semana en retirarse.