Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 138 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Yamil Asad lo hizo ante Imperatriz. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cuiabá.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.62, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores24/05/2027
Widney, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.12
Un 8.12 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Pepê marcó, fue calificado con 7.90 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Marcó Pepê, y poco más salió bien: 2‑3 para Avaí, y un camino muy callado hacia el vestuario.
La grada24/05/2027
La afición del Cuiabá ha encontrado un ídolo en Widney
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Widney la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Knesowitsch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Knesowitsch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Plantilla26/04/2027
Un joven del Cuiabá se lleva el premio al mejor sub-21
Kadir Barría tiene 19 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Fernando Sobral. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cuiabá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cuiabá puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Cuiabá es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yamil Asad está en ella.
Fernando Sobral estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cuiabá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Émerson Ramon estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Widney tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Cuiabá tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Fernando Sobral estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Empereur, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cuiabá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Widney está en ella.
Trabajo aparte del grupo, dirigido a una cosa concreta que los técnicos creen que lo está frenando. Rara vez es noticia y es como se produce en realidad casi toda mejora.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Yamil Asad
PlantillaLéo Ataíde es la comidilla de la ciudad deportiva
Fernando Sobral estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Knesowitsch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Cuiabá de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Cuiabá se ha beneficiado de él.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Fernando Sobral estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuiabá ha hecho la llamada a Colón. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Cortulua le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cuiabá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Guarani quería más de $590.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Fernando Sobral y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Knesowitsch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Vitoria Guimaraes: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Manchester United: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Temperley le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Plantilla21/12/2026
5 caras nuevas y el Cuiabá todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yamil Asad será jugador de otro club este fin de semana, y en Cuiabá las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cuiabá no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cuiabá puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Rodrigo Rodrigues: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Cuiabá.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Cuiabá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gabriel Knesowitsch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
17 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Willian Figueiredo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rodrigo Rodrigues lo produjo, y el 8.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cuiabá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Cuiabá y de Athletico Paranaense por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Willian Figueiredo tras el 2‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 9.72, 3 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Widney lo produjo, y el 10.00 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rodrigo Rodrigues lo produjo, y el 8.10 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1 para Pepê, calificado con 7.94, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.