Una lesión de rodilla de las peores para Tomás Castro
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Central Norte pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Central Norte cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Felissia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Central Norte tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
La oferta de Envigado por Francisco Borda se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Central Norte pueden fingir no haber oído.
Agustín Lamosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Central Norte sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Ribero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matías Villarreal puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Erik Bodencer acaba de subir en él.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Central Norte saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Directiva07/12/2026
Abierto por fichajes: Central Norte entra en el mercado
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Central Norte lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Maximiliano Ribero quiere fútbol continental; si el Central Norte puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Agustín Lamosa y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se tragan el 162% de los ingresos de Central Norte
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Central Norte saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matías Salgado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaUna cuestión de sueldos en el Central Norte
El banquilloEl técnico planta su bandera en Mateo Fofre