Dos goles y un 8.84 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Asante Kotoko cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Plantilla05/10/2026
Manuel Baldé choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores05/10/2026
Noventa minutos de Saaka Dauda en su mejor versión
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Asante Kotoko.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Asante Kotoko lo saben, y también todos los que lo ven.
Habib Sylla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Una actuación de 8.15 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Asante Kotoko sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emmanuel Antwi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Albert Amoah lo produjo, y el 9.23 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Un 7.76 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Asante Kotoko cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/09/2026
Manuel Baldé choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Peter Amidu Acquah la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Un nombre más en la lista: Bechem United ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Peter Amidu Acquah. La respuesta de Asante Kotoko no ha cambiado. De momento.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Philip Amoh vuelve a Asante Kotoko con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Asante Kotoko cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Osman Essien ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Asante Kotoko no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Manuel Baldé entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
DirectivaEl Asante Kotoko rechaza el plan para la ciudad deportiva