Loïc Damour, 35 años, hace retroceder el reloj: 7.92
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.92 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Acabó 2‑0 y la tarde fue de Ahmed Chentouf: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en FC Diarra.
Plantilla07/12/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el FC Diarra
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Souleymane Kante podía permitirse ser generoso.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
El banquillo30/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Souleymane Kante eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. FC Diarra tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Sékouba Konaté deja FC Diarra por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
En breve
Notas de los jugadoresBamba Diarrassouba se pasa la tarde haciendo faltas
Yohan Mollo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Souleymane Kante sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. FC Diarra tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el FC Diarra querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el FC Diarra querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ahmed Chentouf. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Jonas Mailula tiene que reconquistar lo que creía suyo. El FC Diarra no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Owami Dlamini llega a FC Diarra con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
El idioma va llegando y ya hay con quien hablar en el vestuario. Un futbolista que se siente en casa juega como tal, y eso no aparece en ningún informe de ojeadores.