Getúlio se lesiona los ligamentos de la rodilla: 105 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 105 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La oferta de Torino por Jacopo Seghetti se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $248.5K de lo que el Empoli pagó por Riccardo Burgio es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Empoli no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva06/09/2032
Pasa el cierre con 24 de alta y 31 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Empoli hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
147 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La oferta de Fiorentina por Simón Prima se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Najran tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Udinese lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Mario Hermoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla26/07/2032
Martín Pascual choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
154 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Potenza esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Udinese está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Empoli
Hellas Verona ha aceptado el dinero. Lo que Empoli no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Perugia esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Inter quería más de $6.0M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Empoli la escuchó como otra cosa.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Cittadella esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Valencia por Simón Prima se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a AS Roma esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darling Bladi será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Empoli lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
El acuerdo con AC Milan está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Mario Hermoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Empoli preguntó y Lazio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaMartín Pascual choca con un compañero por las exigencias
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Thomas Kristensen quiere fútbol continental; si el Empoli puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Simón Prima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla31/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thomas Kristensen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Genoa seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Rafael Laouille ha pactado su marcha al Empoli, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Empoli trata con un hombre que quiere otro país.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
Notas de los jugadoresUn instante arruina a Leon Baldi
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla26/04/2032
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thomas Kristensen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Catania querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Empoli fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Matías Satas lo produjo, y el 8.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mario Hermoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomas Kristensen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Giuseppe Coppola, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Empoli cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Empoli no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
Darling Bladi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Prima por encima de todo
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Empoli la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simone Ascione será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Empoli preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El acuerdo con Modena está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Cremonese lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomas Kristensen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La oferta de Spezia por Edoardo Biondini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Empoli se ha beneficiado de él.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Empoli ha hecho la parte difícil con Genoa, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Las normas lo permiten y escuece igual. Danilo Busiello ha acordado condiciones con el Bari para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Simón Prima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Raúl Stefan ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Empoli se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Como conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lino Wernberg Hyppänen será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Simón Prima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomas Kristensen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla22/12/2031
Paolo Landi consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Paolo Landi acaba de firmar por el Empoli y, por una vez, la respuesta importaba.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Tommaso Della Mora ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Empoli se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Simone Ascione será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Empoli lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Empoli es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Daniel Mosquera firme algo — un contrato en Empoli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Frosinone, y hay un hombre en el vestuario de Empoli que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Empoli puede pedir y sube el sueldo que Daniel Mosquera puede exigir.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Flynn Macnack
El banquilloDavide Bove llama a la puerta del técnico
Torres avanza y Empoli se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Matías Satas marcó, fue calificado con 7.93 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leon Vesterbacka será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Empoli todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ethan Pinnock, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lino Wernberg Hyppänen será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Simón Prima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Catania seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Úlfur Ágúst Björnsson ha pactado su marcha al Empoli, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Simón Prima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Empoli preguntó y Lazio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Simón Prima la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jacopo Seghetti, y el técnico lo permitió.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Modena ha aceptado el dinero. Lo que Empoli no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Directiva01/09/2031
Pasa el cierre con 22 de alta y 16 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Empoli hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La oferta de Carrarese por Flynn Macnack se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Mario Hermoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
500 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Empoli preguntó y Avellino dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
A AC Milan le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Udinese lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Juve Stabia esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ethan Pinnock, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Joaquín Amadio lo ha hecho, en Empoli, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Empoli no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de Bari por Adulai Embaló se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
$660.0K sobre la mesa de Atalanta. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Alfonso Moretti ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Audace Cerignola esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
La oferta de Cittadella por Diego Pisani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El nombre de Lion Lauberbach ha aparecido en conversaciones de las que Empoli no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Juventus conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaSimón Prima, en un rifirrafe con un compañero
7.44, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Simón Prima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Empoli y Reggiana, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Batido 7 veces y con 2 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Mariano Ahouangbo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Simón Prima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ivan Saio será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Empoli trata con un hombre que quiere otro país.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Empoli cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Simón Prima y Empoli acuerdan 4 años más.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Empoli preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Empoli puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Fiorentina pagó $1.6M y Empoli lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
$130.0K sobre la mesa de Modena. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomas Kristensen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empoli ofreció $15.0K; Palermo dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lion Lauberbach. 1‑0 ante Virtus Entella, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
MercadoNicolas Haas tiene permiso para buscarse otro sitio
0‑1 ante Parma, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Mario Hermoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/12/2030
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thomas Kristensen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Valentín Carlucci estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Simón Prima la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gerard Yepes, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Simón Prima. 1‑0 ante Casertana, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Empoli lo saben.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 11 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Simón Prima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Empoli lo saben.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Empoli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gerard Yepes ha apuntado la fecha.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Empoli esa pregunta es más difícil de responder.