Otar Kiteishvili se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Petar Petrović, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Otar Kiteishvili firme algo — un contrato en Sturm Graz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Sturm Graz reconocería. Los sábados se nota.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sturm Graz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Luca Morgenstern estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Sturm Graz II sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Christoph Wiener-Pucher está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Sturm Graz II nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sturm Graz II cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 3 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Sturm Graz II sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Christoph Wiener-Pucher está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Wisler Lazarre acaba de subir en él.
Palabras en el entrenamiento del Sturm Graz II sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Balbo Vieira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Calificado con 7.14. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nils Donat, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Austria Salzburg defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Nadie en el Sturm Graz II insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Sturm Graz II quedó después más callado que en toda la temporada.
En breve
El banquilloSmaïl Bakhty llama a la puerta del técnico
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Luca Morgenstern tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Tizian-Valentino Scharmer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Sturm Graz II sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Balbo Vieira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sturm Graz II tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloYouba Koïta se lleva el toque del técnico
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Luca Morgenstern y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Peter Onisiwo ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jonas Löcker, y el técnico lo permitió.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Lo que viene21/12/2026
Sturm Graz II se enfrenta al equipo al que todos persiguen
First Vienna llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Daniel Sumbu, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.87
Un 7.87 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Un 1‑0 ante Admira Wacker, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Sturm Graz II sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Christoph Wiener-Pucher está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Luis Balbo Vieira no lo necesitó: 7.70, y parecía el más cómodo del campo.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Balbo Vieira estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Belmin Beganović, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Peter Onisiwo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Senad Mustafić
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Luca Morgenstern tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Peter Onisiwo tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luca Morgenstern, y el técnico lo permitió.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sturm Graz II tendrá que responder con minutos o con un traspaso.