«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Puebla no han contestado, que también es una forma de contestar.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Alberto Marí
0‑4 ante Monterrey, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La grada05/11/2035
Una goleada en copa ante el Monterrey deja al Puebla dando explicaciones
0-4, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Puebla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
En el Puebla todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Puebla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hizo falta que Santiago Márquez marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Queretaro, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo22/10/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Puebla tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toca Veracruz, y hay un hombre en el vestuario de Puebla que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Puebla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Giacomo Fedel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Puebla reconocería. Los sábados se nota.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Iker Moreno: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Puebla necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Puebla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Rosales será jugador de otro club este fin de semana, y en Puebla las despedidas han empezado en voz baja.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lorenzo Luchino está viviendo esa versión en el Puebla, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Puebla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La camiseta todavía le queda bien. Roberto Pineda está de vuelta en Puebla, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jayden Nelson será jugador de otro club este fin de semana, y en Puebla las despedidas han empezado en voz baja.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva03/09/2035
Pasa el cierre con 18 de alta y 19 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Puebla hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Puebla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Puebla, otra semana sin la firma de Joe Gelhardt.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Senne Vugts estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Puebla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Senne Vugts estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo13/08/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Puebla, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Puebla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla16/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Puebla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Senne Vugts está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alessandro Tagle entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Puebla esa pregunta es más difícil de responder.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Donny Sylla será jugador de otro club este fin de semana, y en Puebla las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alessandro Tagle, y el técnico lo permitió.
Plantilla02/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Puebla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Senne Vugts está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Firmados hoy, invisibles durante años, y uno de ellos puede ser algún día la razón de que el club exista. Ese es todo el argumento a favor de una cantera, y es bueno.
37 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Puebla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Puebla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla04/06/2035
Senne Vugts choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La oferta de Leon por Miguel Guardado se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Directiva04/06/2035
El silencio de arriba empieza a sonar en Cruz Azul
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cruz Azul pueden fingir no haber oído.
Las normas lo permiten y escuece igual. Diego Villaluz ha acordado condiciones con el Tijuana para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
$430.0K sobre la mesa de Monterrey. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Jérémy Sebas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Cruz Azul pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla04/06/2035
Natan Acosta choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Puebla es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla21/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Puebla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Senne Vugts está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alessandro Tagle entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Adrián Fernández De Lara ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Hirving Montes
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Puebla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo14/05/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ermin Mahmić
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Puebla no tiene una buena respuesta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Senne Vugts entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Puebla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Puebla lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla12/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Puebla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Senne Vugts está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Puebla le dijo a Adrián Fernández De Lara que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.67 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Luis Gabriel Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo26/02/2035
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 3‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Puebla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Rolando Flores acaba de firmar por el Puebla y, por una vez, la respuesta importaba.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Martín Quiñonez ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Puebla se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Puebla preguntó y Guadalajara dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emilio Albarran estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Puebla pueden fingir no haber oído.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Puebla lo saben.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alessandro Tagle ya tiene su respuesta de Puebla; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Puebla, y no se va a retirar.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Puebla hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Puebla pueden fingir no haber oído.
Luis Gabriel Rey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Puebla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emilio Albarran está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Puebla, otra semana sin la firma de Luis Rosales.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Puebla querrían reconocer. Se le nota los sábados.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Puebla, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.