Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Raúl Chasco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Diego Espejo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Osasuna Promesas no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Osasuna Promesas ha hecho saber al mercado que Diego Espejo está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Osasuna Promesas estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Osasuna Promesas sabe decir en qué semana.
Talavera se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo15/05/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Osasuna Promesas tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Ya van 12 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Osasuna Promesas tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Osasuna Promesas reconocería. Los sábados se nota.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Raúl Chasco ha apuntado la fecha.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Osasuna Promesas sabe decir en qué semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Álex Jiménez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Mikel García ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Osasuna no han contestado, que también es una forma de contestar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Rafa Fernández ha acordado condiciones con el Antequera para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Osasuna sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Catena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Jordan Williams y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo17/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Enrique Ramos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Osasuna Promesas sabe decir en qué semana.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Osasuna Promesas sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
El banquillo10/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
El banquilloRaúl Chasco llama a la puerta del técnico
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo20/03/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alonso no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Osasuna Promesas tampoco lo escondía nadie.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Álex Jiménez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Osasuna Promesas quedó después más callado que en toda la temporada.
En breve
El banquilloRoberto Arroyo conserva el voto de su entrenador
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Carlos Alonso ante una sala que ya las había oído.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mikel García: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Osasuna Promesas necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Asier Larrión firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
En breve
Notas de los jugadoresEl árbitro se cansa de Álex Jiménez
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Una media de 7.05 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Osasuna Promesas tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo14/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑5, pronunciadas por Carlos Alonso ante una sala que ya las había oído.
12 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
0‑5 para Guadalajara, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Dimitris Stamatakis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafa Fernández, y el técnico lo permitió.
En breve
MercadoLa historia de Asier Larrión se niega a morir
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Asier Larrión. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
En breve
El banquilloRafa Fernández llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Roberto Arroyo
Notas de los jugadoresÁlex Jiménez, toda la tarde en la cuerda floja
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Osasuna Promesas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Notas de los jugadores27/12/2027
Anai, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.49
Un 8.49 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Anai: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Osasuna Promesas.
El banquillo27/12/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Carlos Alonso ante una sala que ya las había oído.
12 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Íñigo Arguibide está harto de ser útil y querría ser titular. En Osasuna Promesas lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Osasuna Promesas fue distinto después.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Mauro Echegoyen la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Anai sale de esa comparación dentro del equipo, y el Osasuna Promesas se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo06/12/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alonso no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Osasuna Promesas tampoco lo escondía nadie.
Roberto Arroyo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Plantilla29/11/2027
Álex Jiménez vuelve a estar en la pelea por el puesto
La sanción está cumplida y vuelve a estar disponible. Quien haya jugado en su lugar ha tenido dos semanas para presentar argumentos, y ahora el entrenador tiene que decidir si eran buenos.
En breve
Notas de los jugadoresUnai Santos se pasa la tarde haciendo faltas
13 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Arenteiro fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Quedaban 85 minutos y Arenteiro tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Osasuna Promesas no se detuvo a dar explicaciones.
Notas de los jugadores22/11/2027
Anai, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.09
Un 8.09 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Anai. 1‑0 ante Arenteiro, y la ovación final fue sobre todo suya.
El banquillo22/11/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Carlos Alonso fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafa Fernández, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
12 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
En breve
Notas de los jugadoresMauro Echegoyen los va pasando de uno en uno
Roberto Arroyo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A Álex Jiménez le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Osasuna Promesas ha sido explícito sobre la situación de Rafa Fernández, que es más de lo que reciben muchos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo08/11/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Carlos Alonso ante una sala que ya las había oído.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Osasuna Promesas querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Asier Larrión. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo25/10/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Mikel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo18/10/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alonso no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Osasuna Promesas tampoco lo escondía nadie.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Ocasiones creadas: 4. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Álex Jiménez ha apuntado la fecha.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Osasuna Promesas quedó después más callado que en toda la temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Roberto Arroyo será jugador de otro club este fin de semana, y en Osasuna Promesas las despedidas han empezado en voz baja.
Dimitris Stamatakis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roberto Arroyo, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Álex Jiménez ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Asier Larrión
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Osasuna Promesas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dimitris Stamatakis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Osasuna Promesas, otra semana sin la firma de Rafa Fernández.
En breve
El banquilloRafa Fernández llama a la puerta del técnico
El banquilloÍñigo Arguibide conserva el voto de su entrenador
PlantillaÍñigo Arguibide es la comidilla de la ciudad deportiva
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rafa Fernández entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Osasuna Promesas la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dimitris Stamatakis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ourense CF tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Asier Larrión, y el técnico lo permitió.
Plantilla14/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Arroyo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Álex Jiménez firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Álex Jiménez acaba de subir en él.
Dimitris Stamatakis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Asier Larrión. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.05 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Osasuna Promesas saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Osasuna Promesas tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Osasuna Promesas tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Osasuna Promesas tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo03/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alonso no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Osasuna Promesas tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Cacereño? El debate seguirá vivo el jueves.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mikel García: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Osasuna Promesas necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una media de 7.04 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Osasuna Promesas saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Alonso tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Anai, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.10
Un 8.10 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Dimitris Stamatakis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Carlos Alonso podía permitirse ser generoso.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Osasuna Promesas tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Osasuna Promesas sabe decir en qué semana.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
7.28, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Osasuna Promesas tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Alonso tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Guadalajara? El debate seguirá vivo el jueves.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.02 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Osasuna Promesas tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo15/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rafa Fernández entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«La firma más fácil de mi carrera.» Dimitris Stamatakis y Osasuna Promesas acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Miguel Auria sale de esa comparación dentro del equipo, y el Osasuna Promesas se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Alonso tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Osasuna Promesas tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Álex Jiménez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dimitris Stamatakis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Barakaldo se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo01/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Osasuna Promesas querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Osasuna Promesas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una media de 7.05 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Osasuna Promesas saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Tenerife obligó a Osasuna Promesas a sudarlo, pero el marcador decía 3‑1 al final y la tabla no pregunta cómo.
El banquillo22/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Carlos Alonso, sobre una victoria por 3‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Puesto 6 con 36 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Osasuna Promesas fue distinto después.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Íñigo Arguibide
Mauro Echegoyen, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.95
Un 7.95 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Anai y Osasuna Promesas acuerdan 5 años más.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Mauro Echegoyen está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Mauro Echegoyen la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Regates completados: 16. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
La grada01/02/2027
El fondo visitante vuelve contento del campo de Real Avilés
2-1, y una esquina de un campo que no era el suyo desde la que se cantó más que en todo lo demás. Los autocares salieron de madrugada y fuera de ellos nadie va a contarlo.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
En breve
PlantillaUn joven del Osasuna Promesas se lleva el premio al mejor sub-21
Una media de 7.01 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Osasuna Promesas tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Carlos Alonso sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
A los 20 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Raúl Chasco, y el técnico lo permitió.
Media liga jugada, puesto 15, 23 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo18/01/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Mikel García
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Osasuna Promesas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ander Yoldi. 1‑0 ante Bilbao Athletic, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores28/12/2026
Noventa minutos de Ander Yoldi en su mejor versión
Calificado con 8.15. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Osasuna Promesas.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Osasuna Promesas pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Osasuna Promesas tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Roberto Arroyo
PlantillaAnder Yoldi habla, y el vestuario escucha
Notas de los jugadoresEl silbato persiguió a Mikel García
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Osasuna Promesas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Carlos Alonso eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
35 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Osasuna Promesas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
1‑4 para Arenas Club, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Notas de los jugadores14/12/2026
Asier Larrión hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.73
9 acciones combinadas y 6.73. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo14/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑4 Carlos Alonso salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Osasuna Promesas tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Osasuna Promesas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Mauro Echegoyen no lo necesitó: 8.12, y parecía el más cómodo del campo.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Guadalajara fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mauro Echegoyen. 1‑0 ante Guadalajara, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Auria y Osasuna Promesas acuerdan 3 años más.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Ander Yoldi está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Mikel García
Notas de los jugadoresRaúl Chasco cierra la puerta
50 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Osasuna Promesas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Mauro Echegoyen no lo necesitó: 7.88, y parecía el más cómodo del campo.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Rafa Fernández se lesiona los ligamentos de la rodilla: 58 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 58 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dimitris Stamatakis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Osasuna Promesas tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Rafa Fernández se lesiona los ligamentos de la rodilla: 66 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 66 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
75 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Osasuna Promesas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Carlos Alonso tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Rafa Fernández se lesiona los ligamentos de la rodilla: 83 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 83 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑3 para Tenerife, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Notas de los jugadores02/11/2026
Anai, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.98
Un 7.98 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Osasuna Promesas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Con 20 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Osasuna Promesas se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Un punto rescatado en el minuto 91 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dimitris Stamatakis, y el técnico lo permitió.
Rafa Fernández se lesiona los ligamentos de la rodilla: 92 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 92 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Regates completados: 16. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Carlos Alonso ante una sala que ya las había oído.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Osasuna Promesas tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Rafa Fernández se lesiona los ligamentos de la rodilla: 101 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 101 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Mauro Echegoyen no lo necesitó: 8.02, y parecía el más cómodo del campo.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Celta Fortuna. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Carlos Alonso no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Osasuna Promesas tampoco lo escondía nadie.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Osasuna Promesas no tiene una buena respuesta.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Roberto Arroyo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Alonso tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Plantilla28/09/2026
Anai, 20 años, es el mejor joven del fin de semana
Medido contra todos los demás chavales de la categoría, y el primero de ellos. En Osasuna Promesas querrían que esto llevara al premio de los mayores.
A los 20 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Osasuna Promesas tienen una decisión que no hizo falta tomar.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Osasuna Promesas tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
En breve
Notas de los jugadoresMikel García, toda la tarde en la cuerda floja
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Nadie en el Osasuna Promesas insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Íñigo Arguibide firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Osasuna Promesas fue distinto después.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑2, Carlos Alonso podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dimitris Stamatakis, y el técnico lo permitió.
Plantilla14/09/2026
Un joven del Osasuna Promesas se lleva el premio al mejor sub-21
Anai tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.