9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Anhá Candé: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Porto B.
El banquillo15/02/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Marco Simoes fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiago Ferreira, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vasco Sousa está en ella.
1‑0 ante Benfica B, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Hay goles, y luego hay goles a ese rival en concreto. La afición del Porto B tiene un año de ventaja en las conversaciones y sabe perfectamente de quién es el nombre.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Felipe Silva sale de esa comparación dentro del equipo, y el Porto B se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Marco Simoes podía permitirse ser generoso.
El banquillo08/02/2027
Tomás Pérez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Porto B lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Porto B acumula 5 triunfos consecutivos.
Notas de los jugadores18/01/2027
Anhá Candé, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.83
Un 7.83 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Un 3‑1 ante Académico de Viseu, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 3‑1, hablando ya del siguiente.
El banquillo18/01/2027
Vasco Sousa se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Porto B lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Porto B trata con un hombre que quiere otro país.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 19 años que siente suyo. Mateus Mide la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
2 goles en veinte minutos con Vasco Sousa en medio de todo, y Oliveirense sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
En breve
Notas de los jugadoresVasco Sousa en cifras de sobresaliente
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Porto B puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Marco Simoes sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
El banquilloVasco Sousa se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Martim Cunha
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Partido05/12/2026
El Porto B convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
A los 20 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Porto B intentarán no darle demasiada importancia.
Hizo falta que Mateus Mide marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Sporting CP B, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo07/12/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Marco Simoes no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Porto B tampoco lo escondía nadie.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Porto B no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla23/11/2026
Con 20 años, Gonçalo Sousa ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.01 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Porto B tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Ocasiones creadas: 11. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
El banquillo23/11/2026
Vasco Sousa se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Porto B lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Anhá Candé y Porto B acuerdan 4 años más.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Martim Cunha ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Porto B saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Porto B ha hecho saber al mercado que Gonçalo Silva está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Marco Simoes tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Víctor García está en ella.
A los 20 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Porto B no tiene una buena respuesta.
A los 18 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Porto B tienen una decisión que no hizo falta tomar.
En breve
Notas de los jugadoresAnhá Candé los va pasando de uno en uno
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 1‑0, hablando ya del siguiente.
El banquillo19/10/2026
Martim Cunha se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Porto B lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gonçalo Sousa lo produjo, y el 8.60 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Gonçalo Sousa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Diogo Fernandes está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Marco Simoes fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kauê Rodrigues está en ella.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Mateus Mide tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Porto B se le juzgará por una sola cosa.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Marco Simoes sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Regates completados: 14. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Marco Simoes eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Pacos de Ferreira defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Toca Leiria, y hay un hombre en el vestuario de Porto B que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Porto B fue distinto después.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Kauê Rodrigues. 2‑1 ante Académico de Viseu, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Plantilla31/08/2026
14 caras nuevas y el Porto B todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Marco Simoes fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bernardo Lima, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Marco Simoes tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
7 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Porto B no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Porto B fue distinto después.