«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Cartagena pueden fingir no haber oído.
La oferta llegó a Leones esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Real Cartagena ha acudido a Deportivo Cali con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andrés Berizovsky estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Andrés Berizovsky ya tiene su respuesta de Real Cartagena; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
Directiva09/06/2036
En Real Cartagena el 99% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Thiago Lauro
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Real Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Real Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Luis Landazury estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 6.66, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vinicius Alemão, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Real Cartagena, otra semana sin la firma de Baltazar Blum Macías.
En breve
El banquilloA medias: Interim Coach, sobre el empate
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Vinicius Alemão
Lo que vieneEl líder es el siguiente para Real Cartagena
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Real Cartagena tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Jonathan Berón ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
El banquillo04/02/2036
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Real Cartagena, otra semana sin la firma de Gaston Ayala.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Real Cartagena ha sido explícito sobre la situación de Jhan Pablo Murillo, que es más de lo que reciben muchos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Real Cartagena dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Leones conserva a su hombre, y Real Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Felipe Morales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Candido, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Real Cartagena, otra semana sin la firma de Juan Felipe Morales.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Guerra firme algo — un contrato en Real Cartagena o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Cesar Edson está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Luis Landazury estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Real Cartagena es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhan Pablo Murillo, y el técnico lo permitió.
Luis Landazury y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Felipe Morales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo17/09/2035
Cesar Edson se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Cartagena lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Jhan Pablo Murillo ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Yago Henrique entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Real Cartagena puede pedir y sube el sueldo que Carlos De Las Salas puede exigir.
Canteranos: 104, salidos de un departamento valorado hoy en 9 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Real Cartagena la diferencia se ve desde la última fila.
0‑3 para Cortulua, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes se han dado la mano con Atletico Nacional; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Real Cartagena ha hecho la parte difícil con Millonarios, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
America de Cali ha aceptado el dinero. Lo que Real Cartagena no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Cartagena, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Real Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta de Aguilas Doradas por Jhoyler Andrades se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Real Cartagena ha acudido a Millonarios con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Hector Murillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juan Felipe Morales. 3‑1 ante Depor, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Envigado conserva a su hombre, y Real Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Real Cartagena, otra semana sin la firma de Gustavo Reyes.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Real Cartagena puede pedir y sube el sueldo que Enzo Figueredo puede exigir.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Felipe Morales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhan Pablo Murillo, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Real Cartagena, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Oswaldo Valencia ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Real Cartagena donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Cartagena, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Hector Murillo lo ha hecho, en Real Cartagena, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El acuerdo con Junior está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Santiago Vallecilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Real Cartagena ofreció $30.0K; Deportivo Pereira dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Felipe Morales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Carlos Rodriguez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Cartagena pueden fingir no haber oído.
El traspaso es de $520.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Deportivo Cali negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Renzo Arzamendia acaba de firmar por el Real Cartagena y, por una vez, la respuesta importaba.
Alejandro Oñate y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A Santa Fe le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Kevin Arnautovic y Real Cartagena acuerdan 3 años más.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Real Cartagena donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jonathan Berón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhan Pablo Murillo, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 4 con 36 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
La enfermería confirma 33 días de baja para Jhan Pablo Murillo, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla20/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Real Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jonathan Berón está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Mena, y el técnico lo permitió.
Carlos Quintero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Real Cartagena puede pedir y sube el sueldo que Talisson Almeida puede exigir.
Palabras en el entrenamiento del Real Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Talisson Almeida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alejandro Oñate estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Real Cartagena saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaJonathan Berón ya sabe lo que gana el de al lado
Edison López estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Talisson Almeida estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Javier Mena ya tiene su respuesta de Real Cartagena; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Figueredo, y el técnico lo permitió.