Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Military Production hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 86. Arab Contractors tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Mohamed Ayman y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Fathy Elneny tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mostafa Abdelwahab ya tiene su respuesta de Military Production; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Quedaban 86 minutos y ENPPI tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Military Production no se detuvo a dar explicaciones.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Military Production dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores05/10/2026
Ni rastro de nervios en Khaled Rabiaa a los 21: 7.94
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Khaled Rabiaa no lo necesitó: 7.94, y parecía el más cómodo del campo.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 102 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Military Production lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Al Ahly, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zamalek conserva a su hombre, y Military Production vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Fathy Elneny tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Military Production ha hecho la llamada a Al Ahly. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Military Production cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Military Production sobre quién trabaja
El banquilloEl técnico pone a Noble Rumsey de ejemplo
Notas de los jugadoresMahmoud Ragab los va pasando de uno en uno