Una lesión de rodilla de las peores para Álex Perdomo
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Defensor Sporting pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lucas Agazzi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Ribas, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Brian Montenegro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Álex Perdomo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 46 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 46 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Defensor Sporting lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brian Montenegro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas de los Santos, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Brian Montenegro está en ella.
3‑3. El fútbol continental es donde un club descubre lo que realmente es, y el Defensor Sporting salió bien parado de ese descubrimiento ante Gimnasia y Esgrima.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Gimnasia y Esgrima como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Defensor Sporting disfrute revisando.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Defensor Sporting hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas de los Santos será jugador de otro club este fin de semana, y en Defensor Sporting las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 28. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Notas de los jugadores09/11/2026
Xavier Biscayzacú, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.77
Un 7.77 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Lucas Agazzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Defensor Sporting sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Martín Rabuñal en su mejor versión
El banquilloNicolás Wunsch se lleva el toque del técnico
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Defensor Sporting dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lucas Agazzi está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Xavier Biscayzacú firme algo — un contrato en Defensor Sporting o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alejandro González entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Defensor Sporting. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
0‑4. Gimnasia y Esgrima juega este fútbol todos los años y se notó en cada zona del campo. La lección es cara y, para un club en esta fase, probablemente necesaria.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Defensor Sporting dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Defensor Sporting lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Defensor Sporting cosas que tardan más de una semana en retirarse.