Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bahia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
1‑4 para Bragantino, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bahia pueden fingir no haber oído.
$960.0K sobre la mesa de Palmeiras. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Kwame Sosu será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bahia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Bahia ha acudido a Caxias con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El acuerdo con SM Caen está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Kwame Sosu será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bahia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Bahia ha acudido a Caxias con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La persecución de Gustavo Veiga terminó con $270.0K cambiando de manos y Fortaleza sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
La persecución de João Madeira terminó con $170.0K cambiando de manos y Brusque sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
En breve
PlantillaJoão Madeira llega al club con el que creció
Objetivos de mercadoNo hay acuerdo por Rhyan a ese precio
Notas de los jugadoresAlysson Edward jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Portuguesa querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Bahia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bahia pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.81 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bahia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Jean Lucas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Esquerdinha firme algo — un contrato en Bahia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Bahia ha hecho saber al mercado que Guilherme Inácio está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
El banquilloFabrício llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thalyson será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bahia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla06/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Bahia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tutu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los contratos vencieron y detrás no entró nada. Un departamento comercial solo fracasa en público cuando el fútbol lleva un tiempo fracasando en privado.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Bahia de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luighi será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bahia pueden fingir no haber oído.
Jean Lucas y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Bahia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Sebastian Palacios está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Nestor firme algo — un contrato en Bahia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
67 canteranos de una academia valorada ahora en 7 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Bahia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $106.8K de lo que el Bahia pagó por Gregorio Pulero es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $4.2M porque JP Murilo es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bahia pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bahia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Bahia preguntó y CRB dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Jean Lucas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bahia pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Edenílson será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
16 goles en 29 partidos en Santa Cruz de Natal: números que viajan a casa más rápido que él. En Bahia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Brendo, y el técnico lo permitió.
39 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bahia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bahia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Las normas lo permiten y escuece igual. Thalyson ha acordado condiciones con el Caxias para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franco Carboni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Edenílson será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
En el Bahia todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franco Carboni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.98, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
1‑2 ante Atlético Mineiro, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Carboni será jugador de otro club este fin de semana, y en Bahia las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Jean Lucas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franco Carboni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
14 goles en 19 partidos en Santa Cruz de Natal: números que viajan a casa más rápido que él. En Bahia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bahia, y no se va a retirar.
Jean Lucas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
0‑2 para Santos, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla15/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Bahia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gregorio Pulero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Bahia, otra semana sin la firma de Franco Carboni.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Bahia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bahia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bahia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Bahia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1 para Jean Lucas, calificado con 7.70, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bahia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Volta Redonda quería más de $33.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
En breve
PlantillaFranco Carboni choca con un compañero por las exigencias
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Paulista lo hizo ante Porto Vitória. 2‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Bahia.
1 para Jean Lucas, calificado con 7.68, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
La grada23/05/2033
La afición del Bahia ha encontrado un ídolo en Paulista
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Paulista la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Nota de 8.15: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla23/05/2033
Dilan Rojas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Jean Lucas y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/02/2033
Franco Carboni choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Bahia nadie finge estar haciéndolo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Thiago Couto. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Daniel Rocha se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bahia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/01/2033
Franco Carboni choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bahia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.