«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El nombre de Juan Ignacio Berasi ha aparecido en conversaciones de las que Colón no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Mercado02/07/2029
Estudiantes están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Colón pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 18 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Las noticias comerciales no las canta nadie y con ellas se paga todo lo demás. La directiva lo llamará una alianza; los contables lo llamarán la diferencia entre esta plantilla y otra más pequeña.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Colón saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 11 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada esperó un gol que nunca llegó. San Martín SJ defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Iván Barbona ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Colón. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Conrado Ibarra puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 7 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva22/01/2029
Los sueldos se llevan el 207% de lo que ingresa Colón
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Una media de 7.17 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Mercado15/01/2029
Central Norte están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Colón pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 0 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una media de 7.17 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva27/11/2028
Los sueldos se llevan el 161% de lo que ingresa Colón
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.17 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.17 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Zahir Yunis puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
PlantillaIván Barbona llama a la puerta del técnico
PlantillaFacundo Castet conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.17 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 6 partidos en 38 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Colón tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.12 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Colón saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Colón saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Colón tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
«Cada verano es otro club, otros compañeros, otro entrenador al que convencer. Ya he pasado por eso. Ahora quiero hacer la pretemporada en el Colón y que me miren de verdad». Hasta que acabe la cesión sigue siendo jugador del Viking, pero su discusión es con el club que tiene su ficha.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Colón saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Gianluca Valdiviezo lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Colón saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 4 partidos en 11 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
En breve
PlantillaFacundo Castro conserva el voto de su entrenador
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colón nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Colón tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 2 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Conrado Ibarra puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Colón ya hablan de él en pasado.
Directiva20/03/2028
Los sueldos se llevan el 172% de lo que ingresa Colón
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 0 partidos en 0 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Colón, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
La camiseta todavía le queda bien. Franco Silva está de vuelta en Colón, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Miguel Ángel Silva está de vuelta en Colón, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Colón saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaEl técnico sale a defender a Ignacio Lago
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Colón pueden fingir no haber oído.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Colón, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Leandro Allende en la cita grande