Santiago Cerabona estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jonathan Zayas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $29.1M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Deportivo Laferrere nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Quiceno, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Laferrere cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jonathan Zayas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Deportivo Laferrere trata con un hombre que quiere otro país.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Quiceno, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Deportivo Laferrere saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $30.0M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Deportivo Laferrere nadie finge estar haciéndolo.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Andrei Zbona ya tiene su respuesta de Deportivo Laferrere; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Una media de 7.40 en la temporada con 47 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo Laferrere, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Laferrere cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Notas de los jugadores08/10/2035
Agustín Pérez, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.15
Un 8.15 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Johan Quiceno marcó, fue calificado con 7.94 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo Laferrere, y no se va a retirar.
Dilan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ivo Brian, y el técnico lo permitió.
A Fabricio Filliol le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloLa salida del técnico deja a Agustín Pérez a la intemperie
La racha sin perder llega a 13. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo Laferrere nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo Laferrere lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Nehemías Almaraz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Una media de 7.24 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Deportivo Laferrere sobre quién trabaja
El banquilloJohan Quiceno pide hablar con el técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo Laferrere pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Laferrere cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Deportivo Laferrere, otra semana sin la firma de Johan Quiceno.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Deportivo Laferrere trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla10/09/2035
Andrei Zbona choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo Laferrere pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Deportivo Laferrere hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
26 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Plantilla09/07/2035
Johan Quiceno sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Dilan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Deportivo Laferrere preguntó y Tigre dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Franco Necovich y Deportivo Laferrere acuerdan 4 años más.
Dilan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Deportivo Laferrere trata con un hombre que quiere otro país.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Deportivo Laferrere, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Real Pilar.
Quilmes querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Deportivo Laferrere fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Franco Necovich lo produjo, y el 8.58 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
7.87, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Laferrere cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nota de 8.05: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo26/03/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Rafal Szymanski ya tiene su respuesta de Deportivo Laferrere; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Márcio Borges, y el técnico lo permitió.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Deportivo Laferrere pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo Laferrere lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dilan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Quiceno, y el técnico lo permitió.
Mitre querrá olvidar esto cuanto antes: 9‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Deportivo Laferrere fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jonathan Zayas será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportivo Laferrere las despedidas han empezado en voz baja.
Una media de 7.25 en la temporada con 27 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Deportivo Laferrere no han contestado, que también es una forma de contestar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
7.94, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
En breve
Notas de los jugadoresJohan Quiceno sube y la mete: 7.80
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Amoory en su mejor versión
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Deportivo Laferrere hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dilan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla20/11/2034
James Pulisic choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo20/11/2034
Federico Ortiz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Deportivo Laferrere lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Deportivo Laferrere saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Deportivo Laferrere hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dilan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/10/2034
Santino Sienra choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Deportivo Laferrere trata con un hombre que quiere otro país.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Deportivo Laferrere hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo Laferrere lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dilan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Johan Quiceno está viviendo esa versión en el Deportivo Laferrere, y suele notarse en el primer mes.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Deportivo Laferrere es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $31.5M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Deportivo Laferrere, otra semana sin la firma de Jonathan Zayas.