Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Raivis Kamess deja Skonto por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
El Skonto pasó todo el mercado intentando colocar a Pavels Bulvitis y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Skonto pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Skonto pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Nestor Yevcin puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Skonto pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.