Una lesión de rodilla de las peores para Jane Moreno
62 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Barranquilla pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barranquilla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barranquilla, y no se va a retirar.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jordan Barrera. 3‑1 ante Real Santander, y la ovación final fue sobre todo suya.
69 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Jordan Barrera no lo necesitó: 8.32, y parecía el más cómodo del campo.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
José Luis Caicedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Howell Mena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhoynner Lozano, y el técnico lo permitió.
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Jordan Barrera no lo necesitó: 9.91, y parecía el más cómodo del campo.
Plantilla31/01/2028
31 días de baja para Leyner Liñan por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Barranquilla dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jordan Barrera. 3‑2 ante Alianza Petrolera, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
85 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barranquilla, y no se va a retirar.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Barranquilla marcó en el 93, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Plantilla24/01/2028
38 días de baja para Leyner Liñan por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Barranquilla dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Barranquilla no han contestado, que también es una forma de contestar.
José Luis Caicedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva24/01/2028
4 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Barranquilla
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
92 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barranquilla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barranquilla, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barranquilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhon Navia, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Andrés Murillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
99 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 53 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de Doxa por Yeferson Moreno se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Sebastián Guerra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. America de Cali conserva a su hombre, y Barranquilla vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla10/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhon Navia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barranquilla, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Partido10/01/2028
El fútbol continental está al alcance de Barranquilla
35 puntos desde el puesto 5. El título es asunto de otros y el descenso es problema de otros; lo que queda es la discusión sobre pasaportes.
Jordan Barrera, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.36
Un 8.36 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Diego Mendoza marcó, fue calificado con 7.69 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Sebastián Guerra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jhon Navia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» William Mosquera se compromete con Barranquilla 4 años más.
Plantilla10/05/2027
Superar a Sebastián Guerra es ya el trabajo más difícil de la categoría
8 porterías a cero y subiendo. Antes los delanteros venían aquí confiados; ahora disparan antes de tiempo, desviado, y buscan a quién echarle la culpa.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barranquilla, y no se va a retirar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barranquilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 18. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhon Navia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Sebastián Borja y Barranquilla acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Luis Gonzalez eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
4‑0, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
Notas de los jugadores08/03/2027
Jordan Barrera, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 10.00
Un 10.00 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
José Luis Caicedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Howell Mena estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 19 años que siente suyo. Ebaldo Pérez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Castillo, y el técnico lo permitió.
El banquillo08/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Luis Gonzalez, sobre una victoria por 4‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Barranquilla
Notas de los jugadoresMarlon Carabali los va pasando de uno en uno
El banquilloUn error, y Leyner Liñan todavía lo paga
1‑4 para Universitario Popayan, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
America de Cali avanza y Barranquilla se vuelve a casa, con el 0‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Una media de 7.11 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Barranquilla saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Howell Mena estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jhoynner Lozano y Barranquilla acuerdan 4 años más.