Ale Meléndez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Luka Soto tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Pau Casadesús está en ella.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pau Casadesús, y el técnico lo permitió.
7.06, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Granada tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo26/04/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Luka Soto eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Múnera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Alejandro Marqués marcó en el minuto 88, Ceuta ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Granada se lo llevó todo.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Izan González tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Granada preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Jorge Pascual la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Mirandés pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Pedro Alemañ
Notas de los jugadoresNoventa minutos de José Arnáiz en su mejor versión
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.98 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Alejandro Marqués quiere fútbol continental; si el Granada puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
16 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ángel Viotti está en ella.
Iñaki Rupérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Benedikt Gimber, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores02/11/2026
Noventa minutos de Antonio Ortiz en su mejor versión
Calificado con 8.12. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Granada.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
El banquillo02/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Luka Soto eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Granada, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores19/10/2026
Ni rastro de nervios en Izan González a los 21: 8.00
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Izan González no lo necesitó: 8.00, y parecía el más cómodo del campo.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Granada le dijo a Antonio Ortiz que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Izan González tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Raúl Lizoáin, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Nadie en el Granada insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rubén Alcaraz