Arnaud Perneel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Andreas Dimitriou no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de Apollon por Juraj Badelj se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Alex Opoku Sarfo marcó, fue calificado con 7.88 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Wes Foderingham estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Aris pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Aris cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Aris hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Alex Opoku Sarfo marcó, fue calificado con 7.85 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Marios Theocharous no lo necesitó: 8.03, y parecía el más cómodo del campo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
6 goles en un partido, Alex Opoku Sarfo en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Aris ni a Ethnikos Latsion.
En breve
PlantillaUn traspaso que Bedirhan Akbaba habría hecho gratis