Puesto 9 y 8 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Dmitriy Isakov no lo necesitó: 7.75, y parecía el más cómodo del campo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Roman Yevdokimov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit 2 las despedidas han empezado en voz baja.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 92. Druzhba tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Zenit 2 tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
En breve
PlantillaDmitriy Isakov es el mejor joven del fin de semana
Notas de los jugadoresIlja Rodionov los encaró todo el partido
1‑14 para Rostov 2, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Partido06/10/2035
Ninguna portería a cero a la vista para el Zenit 2
Ya van 10 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores08/10/2035
Roman Yevdokimov, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.65
Un 7.65 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
15 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit 2 y de Rostov 2 por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla08/10/2035
Dmitriy Isakov es el mejor joven del mes en la categoría
Con 19 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Zenit 2 se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 9 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
3 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores01/10/2035
Dmitriy Isakov, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.07
Un 9.07 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.64 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Zenit 2 y Dinamo Makhachkala 2, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Eldar Guseinov no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Notas de los jugadores24/09/2035
Dmitriy Isakov, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.12
Un 8.12 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Chelyabinsk marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chelyabinsk hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chelyabinsk cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Amur Balkizov. 1‑0 ante Sokol, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
El banquilloSebastian Klich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
MercadoLa historia de Bulat Gatin se niega a morir
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Zenit 2 fue distinto después.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sokol esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ilja Rodionov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El Zenit 2 pasó todo el mercado intentando colocar a Eldar Guseinov y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chelyabinsk hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Chelyabinsk ha hecho la parte difícil con Krasnodar, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Chelyabinsk lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Krasnodar, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
14 acciones combinadas y 6.73. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Arsenal Tula esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Zenit 2 y Dinamo St Petersburg, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Zenit 2 intentarán no darle demasiada importancia.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Dos goles y un 8.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores27/08/2035
Andrei Kabanov, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.79
Un 7.79 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Minuto 95, contra Rotor, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
0‑0 ante Nart, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chelyabinsk hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Todo debut es una de dos historias y este fue la otra. 5.14, y el único consuelo disponible es que ninguna carrera se ha decidido nunca por noventa minutos con una camiseta recién entregada.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Chelyabinsk sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chelyabinsk cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Chelyabinsk preguntó y Krasnodar dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Eldar Guseinov lo produjo, y el 8.47 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
14 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit 2 y de Yenisey por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Zoárd Nagy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Chelyabinsk preguntó y Krylya Sovetov dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace su trabajo y no se asienta. Chelyabinsk iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vadim Roldugin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Krylya Sovetov: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Krasnodar le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Orenburg esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dos goles y un 9.02 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit 2 y de Chaika por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.40, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Batido 6 veces y con 3 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
En breve
Notas de los jugadoresEldar Guseinov va a repetir esa jugada muchas veces
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Krasnodar lo dice, y a nadie en Chelyabinsk le divierte adivinarlo.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Directiva06/08/2035
En Chelyabinsk el 108% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zenit 2 hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zenit 2 lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Zenit 2 y Druzhba, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikolay Tsyganov, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Eldar Guseinov no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Alexandr Chernikov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
10 goles en un partido, Eldar Guseinov en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Zenit 2 ni a Rostov 2.
Si la culpa fue del portero o de los diez que tenía delante es la discusión que llenará esta semana todas las conversaciones de la ciudad. 5 paradas no zanjan el debate en ningún sentido.
Notas de los jugadores30/07/2035
Noventa minutos de Ilja Rodionov en su mejor versión
Calificado con 8.42. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Zenit 2.
Notas de los jugadores30/07/2035
Eldar Guseinov jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.37. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zenit 2 lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Zenit 2 no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chelyabinsk hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Dawid Barnowski. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zenit 2 lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Zenit 2 ha hecho saber al mercado que Alexandr Chernikov está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
La oferta de Baltika por Ivan Belikov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un nombre más en la lista: CSKA Moscow ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mikołaj Biegański. La respuesta de Zenit 2 no ha cambiado. De momento.
Mercado18/06/2035
Dinamo Moscow están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Zenit 2 pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Alexandr Chernikov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Zenit 2 tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Zenit 2 estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Zenit 2 tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Igor Ignashevich puede exigir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zenit 2 pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zenit 2 saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Yegor Polivanov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
PlantillaIvan Belikov entrena como quien tiene algo que demostrar
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Yenisey tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Puesto 3, 30 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Pierotti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zenit 2 lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ilja Rodionov se lesiona los ligamentos de la rodilla: 97 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 97 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Rodina esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nikolay Kamaev no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de Universitatea Craiova por Ivan Belikov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nikita Gerasimov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit 2 las despedidas han empezado en voz baja.
Ivan Belikov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Eldar Guseinov acaba de subir en él.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Santiago Pierotti tiene 33 años y 401 partidos a sus espaldas, y el Zenit 2 tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
Nadie en el Zenit 2 insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En breve
El banquilloDaniil Zyuzin llama a la puerta del técnico
DirectivaZenit 2 pone el dinero donde los jugadores pueden verlo
104 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit 2 pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Eldar Guseinov no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de Dinamo Moscow por Santiago Pierotti se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Nikolay Kamaev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mercado29/01/2035
CSKA Moscow están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Zenit 2 pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
113 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit 2 pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Ilja Rodionov puede exigir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nikita Gerasimov será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit 2 las despedidas han empezado en voz baja.
Nikolay Kamaev y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Santiago Pierotti ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Dinamo Makhachkala 2? El debate seguirá vivo el jueves.
4 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
Puesto 4, 27 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
16 goles y una media de 7.24 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Zenit 2 tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Una media de 7.22 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Minuto 86, contra Alania, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Zenit 2 tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
6 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Calificado con 8.20. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Zenit 2.
El banquillo30/10/2034
Ilja Rodionov quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Ilja Rodionov está harto de ser útil y querría ser titular. En Zenit 2 lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Zenit 2 fue distinto después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Nikolay Kamaev puede exigir.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Zenit 2 quedó después más callado que en toda la temporada.
La sanción se ha cumplido, que es la mitad de un castigo que nadie publica. Ha visto suficiente desde la grada como para tener opiniones sobre el dibujo, y el técnico tiene ahora una decisión que la semana pasada no tenía.
En breve
Notas de los jugadoresArtem Zmeev, toda la tarde en la cuerda floja
Timofey Komissarov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Toca KAMAZ, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaIlja Rodionov entra en el once de la categoría: 7.02
El banquilloEl técnico sale a defender a Ilja Rodionov
Primero, con 22 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Zenit 2 pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Yegor Polivanov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Zenit 2 fue distinto después.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nikolay Kamaev será jugador de otro club este fin de semana, y en Zenit 2 las despedidas han empezado en voz baja.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Zenit 2 y Rotor, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todos han dejado de fingir: Arsenal Tula hará la llamada por Nikolay Kamaev esta semana. En Zenit 2 tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maxim Saveljev. 2‑0 ante Druzhba, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Ilja Rodionov: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Zenit 2 necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Lokomotiv Moscow esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Maxim Saveljev lo produjo, y el 9.00 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 50 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
2 goles en veinte minutos con Maxim Saveljev en medio de todo, y Baltika 2 sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
16 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
En breve
La gradaUn viaje largo al otro club que mereció la pena
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Nikolay Kamaev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Zenit 2 prefieren.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Maxim Saveljev está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Le han quitado la capitanía a Ilja Rodionov. En el Zenit 2 lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Regates completados: 8. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ocasiones creadas: 5. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nikolay Kamaev no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
El nombre de Eldar Guseinov ha aparecido en conversaciones de las que Zenit 2 no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Timofey Komissarov. 3‑2 ante Kuban, y la ovación final fue sobre todo suya.
Toca Dinamo Makhachkala 2, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Ilja Rodionov
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit 2 y de Alania por igual; los demás se lo pasaron en grande.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Torpedo Moscow tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Zenit 2 tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Zenit 2 quedó después más callado que en toda la temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zenit 2 la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Nikolay Kamaev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maxim Saveljev. 2‑0 ante KAMAZ, y la ovación final fue sobre todo suya.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Igor Ignashevich sale de esa comparación dentro del equipo, y el Zenit 2 se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresIlja Rodionov los encaró todo el partido
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Nikolay Kamaev
Notas de los jugadoresEldar Guseinov siempre tuvo el pase
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zenit 2 la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de Gomel por Timofey Komissarov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Zenit 2 fue distinto después.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Nikolay Kamaev puede exigir.
La sanción está cumplida y vuelve a estar disponible. Quien haya jugado en su lugar ha tenido dos semanas para presentar argumentos, y ahora el entrenador tiene que decidir si eran buenos.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Torpedo Moscow esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Nikita Gerasimov la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Rotor intentó reordenarse, el Zenit 2 no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Notas de los jugadores24/07/2034
Ilja Rodionov jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.20. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Calificado con 4.66. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zenit 2 lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Timofey Komissarov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Zenit 2 tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Nikolay Titkov puede exigir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Eldar Guseinov no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de CSKA Moscow por Timofey Komissarov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Zenit 2 trata con un hombre que quiere otro país.
Marvin Çuni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Nikolay Kamaev ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Arsenal Tula esperando con una camiseta. En Zenit 2 nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Rodina por Eldar Guseinov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Arsenal Tula tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Yegor Polivanov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ivan Belikov puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Zenit 2 lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Eldar Guseinov está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zenit 2 lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David Ricardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eldar Guseinov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zenit 2 puede pedir y sube el sueldo que Luis Chávez puede exigir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zenit 2 saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Eldar Guseinov y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/04/2034
David Ricardo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Zenit 2 ya hablan de él en pasado.
Plantilla20/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Ricardo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Eldar Guseinov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Arsenal Tula tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David Ricardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zenit 2 nadie finge estar haciéndolo.
Eldar Guseinov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos han dejado de fingir: Rodina hará la llamada por Eldar Guseinov esta semana. En Zenit 2 tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Plantilla27/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Ricardo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nikolay Kamaev no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Fakel tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La oferta se quedó lejos y en Zenit 2 no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Plantilla06/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Ricardo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Marvin Çuni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Zenit 2 tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zenit 2 hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 85 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David Ricardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zenit 2 hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla16/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David Ricardo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 101 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 23 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Timofey Komissarov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David Ricardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1‑4 para Dinamo Makhachkala 2, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.