La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Leones cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo12/03/2029
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Edwin Quintero salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juan Pablo Montoya está en ella.
Toca Independiente Medellin, y hay un hombre en el vestuario de Leones que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Leones tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Matemáticamente seguro, y esta noche en la ciudad nadie se acuesta pronto. Pasara lo que pasara esta temporada, termina una categoría por encima de donde empezó.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Leones hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Leones pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Leones lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Junior conserva a su hombre, y Leones vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Leones volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Bogota ya no venda.
Plantilla08/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Leones sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roinner Fruto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Thiago López y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
Plantilla01/01/2029
63 días de baja para Felipe Gómez por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Leones dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Leones lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Leones, y no se va a retirar.
El acuerdo con Bogota está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Thiago López está viviendo esa versión en el Leones, y suele notarse en el primer mes.
Edmilson Herazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: Valledupar ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Jeimar Ibargüen. La respuesta de Leones no ha cambiado. De momento.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Adrián Rivas está en marcha
Santiago Mederos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 51 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 51 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Marcos Camarda. 3‑1 ante Cobreloa, y la ovación final fue sobre todo suya.
Media liga jugada, puesto 11, 18 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla29/05/2028
Lucas Molina choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
81 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santiago Wanderers pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santiago Wanderers, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Molina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Santiago Mederos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 109 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 109 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santiago Wanderers no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santiago Wanderers pueden fingir no haber oído.
7.99, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores03/04/2028
Noventa minutos de Augusto Gallo en su mejor versión
Calificado con 8.12. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Santiago Wanderers.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristóbal Cáceres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Sergio Carrasco lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Trabajo aparte del grupo, dirigido a una cosa concreta que los técnicos creen que lo está frenando. Rara vez es noticia y es como se produce en realidad casi toda mejora.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Santiago Wanderers se está agotando.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Navarro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Camilo Astroza está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alan Echegaray entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Talleres conserva a su hombre, y Santiago Wanderers vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Víctor Espinoza, y el técnico lo permitió.
El banquillo21/06/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Carlos Suazo ante una sala que ya las había oído.
En breve
PlantillaPedro Navarro choca con un compañero por las exigencias