No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo16/04/2029
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Salomon Ferraresi no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Mineros de Guayana tampoco lo escondía nadie.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Yaracuyanos defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Toca Aragua, y hay un hombre en el vestuario de Mineros de Guayana que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mineros de Guayana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Academia Puerto Cabello B querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Mineros de Guayana fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Carlos Espinoza lo produjo, y el 9.22 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Nota de 7.99. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Rivas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Juan Ramirez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Academia Puerto Cabello B fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Albert García ya tiene su respuesta de Mineros de Guayana; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
9 acciones combinadas y 6.99. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloEl técnico pone a José Mendoza de ejemplo
El banquilloAlbert García llama a la puerta del técnico
7.54, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mineros de Guayana, y no se va a retirar.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gabriel Cordova es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Óscar Hinojosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Luis Jara estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Jhon Escobar de ejemplo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mineros de Guayana, y no se va a retirar.
Ángel Peñaranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan José Heinze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Mineros de Guayana ha hecho saber al mercado que Ignacio Gentile está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Emilxon Rodríguez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.