No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Anagennisi Karditsa es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Enrique Arroyo y Anagennisi Karditsa acuerdan 4 años más.
El banquillo29/05/2028
Aivars Emsis se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Anagennisi Karditsa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Anagennisi Karditsa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Anagennisi Karditsa, otra semana sin la firma de Carlos Angulo.
Abdelrahim Amoory firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Martin Georgiev estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Anagennisi Karditsa nadie finge estar haciéndolo.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
En breve
El banquilloCarlos Angulo se lleva el toque del técnico
El banquilloWildo Alonso se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Thiede y Anagennisi Karditsa acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pablo Clavería está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Anagennisi Karditsa, otra semana sin la firma de Olamide Shodipo.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anagennisi Karditsa trata con un hombre que quiere otro país.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Anagennisi Karditsa saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La oferta de Ranheim por Flavio Sulejmani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alexandros Tsobanidis será jugador de otro club este fin de semana, y en Anagennisi Karditsa las despedidas han empezado en voz baja.
James Maxwell estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Martin Georgiev estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Anagennisi Karditsa nadie finge estar haciéndolo.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo20/03/2028
Wildo Alonso se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Anagennisi Karditsa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Anagennisi Karditsa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Giorgos Krimitzas lo ha hecho, en Anagennisi Karditsa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Plantilla14/02/2028
Ali Fathi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Angulo, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Anagennisi Karditsa saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Anagennisi Karditsa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Anagennisi Karditsa, y no se va a retirar.
Martin Georgiev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$54.0K sobre la mesa de Nestos Chrysoupoli. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. 1º Dezembro conserva a su hombre, y Anagennisi Karditsa vuelve a una lista con un nombre tachado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Anagennisi Karditsa donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Una consulta de cesión a UTA Arad: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Anagennisi Karditsa, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Anagennisi Karditsa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.91 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Anagennisi Karditsa preguntó y Opatija dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Anagennisi Karditsa tiene que sacar un resultado de donde sea.
Panagiotis Katsikas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Anagennisi Karditsa nadie finge estar haciéndolo.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.37 en la ficha, y la afición del Anagennisi Karditsa se fue a casa repitiendo un nombre.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en Anagennisi Karditsa fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia John Clarke, y el técnico lo permitió.
El banquillo27/12/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Sotirios Kourbelis no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Anagennisi Karditsa tampoco lo escondía nadie.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Anagennisi Karditsa tiene que sacar un resultado de donde sea.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. John Clarke será jugador de otro club este fin de semana, y en Anagennisi Karditsa las despedidas han empezado en voz baja.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Giuseppe Fares lo ha hecho, en Anagennisi Karditsa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«La firma más fácil de mi carrera.» Rodrigo Paillalef y Anagennisi Karditsa acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Martin Georgiev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Anagennisi Karditsa no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
7.57, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Anagennisi Karditsa tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Acciones defensivas: 15, y la portería a cero al final. Las mejores tardes de un central parecen no tener nada dentro, y de eso se trata exactamente.
El banquillo22/11/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Sotirios Kourbelis eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Plantilla22/11/2027
Carlos Angulo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Nestos Chrysoupoli defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nuno Barbosa lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.55 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Giorgos Moustakopoulos marcó, fue calificado con 7.83 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Panagiotis Katsikas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles en un partido, Christos Albanis en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Anagennisi Karditsa ni a Kavala.
Toca Asteras Tripolis B, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Notas de los jugadores01/11/2027
Lenny Lobato jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 104% de los ingresos de Anagennisi Karditsa
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Anagennisi Karditsa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Martin Georgiev y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marco Thiede, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lenny Lobato entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Wildo Alonso está en ella.
En breve
MercadoLa historia de James Maxwell se niega a morir
Anagennisi Karditsa ha acudido a PAOK con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Pyry Soiri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Toda carrera larga llega a la semana en la que se piensa en la última. Él querría que fuera donde empezó, y en Anagennisi Karditsa ya saben que ese pensamiento ha llegado.
Una consulta de cesión a Voždovac: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anagennisi Karditsa trata con un hombre que quiere otro país.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pyry Soiri firme algo — un contrato en Anagennisi Karditsa o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloNasos Leonidopoulos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Anagennisi Karditsa, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Wildo Alonso y Anagennisi Karditsa acuerdan 2 años más.
Una consulta de cesión a Panathinaikos: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Carlos Angulo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Anagennisi Karditsa ha sido explícito sobre la situación de Kareem Ben-Kmayal, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Anagennisi Karditsa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/05/2027
Wildo Alonso choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Anagennisi Karditsa lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dimitris Chatziisaias, y el técnico lo permitió.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Anagennisi Karditsa donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
El banquilloNuno Barbosa llama a la puerta del técnico
Kostas Balomenos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Pyry Soiri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dimitris Chatziisaias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Giorgos Manousakis, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Anagennisi Karditsa cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
30 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Anagennisi Karditsa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Thiede y Anagennisi Karditsa acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wildo Alonso estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nasos Leonidopoulos está en ella.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Carlos Angulo llega a Anagennisi Karditsa con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.