Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 27; bajas, 21; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
El acuerdo con Maccabi Tel Aviv está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/08/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Beitar Jerusalem le dijo a João Almeida que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Omri Levi puede exigir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Beitar Jerusalem saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Beitar Jerusalem se está agotando.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo11/08/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jay Idzes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Beitar Jerusalem ha hecho la parte difícil con Hapoel Tel Aviv, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Itay Hemi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
El acuerdo con Maccabi Haifa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Itay Hemi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/07/2036
Omri Levi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Beitar Jerusalem ha hecho la llamada a Hapoel Tel Aviv. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Plantilla14/07/2036
Omri Levi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Beitar Jerusalem ya lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vladimir Rakić, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Beckham Baker.
Beitar Jerusalem ha hecho la llamada a Hapoel Tel Aviv. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla07/07/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Lee Hyun-Ju y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omri Levi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Lee Hyun-Ju y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla23/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omri Levi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Una consulta de cesión a Hapoel Tel Aviv: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Beitar Jerusalem se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Lee Hyun-Ju estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Omri Levi.
A Hapoel Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Tiene 20 años y nadie en Beitar Jerusalem lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
El banquillo16/06/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jay Idzes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Omri Levi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Beitar Jerusalem ha hecho la parte difícil con Maccabi Haifa, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Beckham Baker y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Esto no es rotación. Tom Beunaiche lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Beitar Jerusalem ya nadie finge lo contrario.
Plantilla09/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omri Levi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/05/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En el Beitar Jerusalem todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Itay Solomon, y el técnico lo permitió.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lee Hyun-Ju estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla12/05/2036
Tom Beunaiche choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Maor Erlich entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
A Mihailo Stevanović le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Marius Courcoul puede exigir.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eli Refaelov será jugador de otro club este fin de semana, y en Beitar Jerusalem las despedidas han empezado en voz baja.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla05/05/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Omri Levi, y el técnico lo permitió.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Lee Hyun-Ju y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/04/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jude Soonsup-Bell, y el técnico lo permitió.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Beckham Baker puede exigir.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla14/04/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva14/04/2036
Los sueldos se tragan el 90% de los ingresos de Beitar Jerusalem
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lee Hyun-Ju entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manor Benayoun, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/03/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jay Idzes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Maor Erlich puede exigir.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jonas Peinhart puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloA Itay Solomon le han prometido minutos
El banquilloEli Refaelov pide hablar con el técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/03/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Thierno Baldé.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 90. Maccabi Haifa repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/02/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Tomer Peleg está viviendo esa versión en el Beitar Jerusalem, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla18/02/2036
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Hapoel Kfar Saba querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Beitar Jerusalem fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eli Refaelov será jugador de otro club este fin de semana, y en Beitar Jerusalem las despedidas han empezado en voz baja.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jordi Kuange lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 128 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Beitar Jerusalem todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Beitar Jerusalem la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Notas de los jugadores04/02/2036
Carlos Romero, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.87
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Directiva04/02/2036
Pasa el cierre con 3 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Beitar Jerusalem hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Plantilla04/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
PlantillaOmri Levi, en un rifirrafe con un compañero
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 135 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Beitar Jerusalem la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla07/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saar Elkayam estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo31/12/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑4, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
7.68, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Beitar Jerusalem tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloBeckham Baker llama a la puerta del técnico
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Manor Benayoun acaba de firmar por el Beitar Jerusalem y, por una vez, la respuesta importaba.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
El banquillo17/12/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 86% de lo que ingresa Beitar Jerusalem
El banquilloBeckham Baker llama a la puerta del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Gaku Furuhashi lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla10/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Saar Elkayam está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Bnei Yehuda tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Media liga jugada, puesto 6, 20 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mees Hilgers está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Beitar Jerusalem ya lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia El Yam Kancepolsky, y el técnico lo permitió.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Mees Hilgers puede exigir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que El Yam Kancepolsky está en ella.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Beitar Jerusalem pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Idan Tairi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Beitar Jerusalem se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Idan Tairi será jugador de otro club este fin de semana, y en Beitar Jerusalem las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla05/11/2035
Carlos Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Idan Tairi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/10/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Itay Ehud, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 14. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo29/10/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Beitar Jerusalem tampoco lo escondía nadie.
En breve
Notas de los jugadoresLas ocasiones llegaron y se fueron para Mihailo Stevanović
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Adam Kaied.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Hapoel Raanana con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Darnell Bile entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Omri Levi había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Hapoel Beer Sheva le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Idan Tairi será jugador de otro club este fin de semana, y en Beitar Jerusalem las despedidas han empezado en voz baja.
Mees Hilgers y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maor Erlich, y el técnico lo permitió.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo08/10/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Bnei Sakhnin avanza y Beitar Jerusalem se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jude Soonsup-Bell lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
7.69, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marius Courcoul, y el técnico lo permitió.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $80.7M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ilay Ben-Simon será jugador de otro club este fin de semana, y en Beitar Jerusalem las despedidas han empezado en voz baja.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ilay Ben-Simon ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. João Almeida está viviendo esa versión en el Beitar Jerusalem, y suele notarse en el primer mes.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Omri Levi.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia El Yam Kancepolsky, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marius Courcoul entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
MercadoRoei Blejer tiene permiso para buscarse otro sitio
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva03/09/2035
Beitar Jerusalem cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 23; bajas, 20; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
11 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla03/09/2035
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Hapoel Kiryat Shmona querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Beitar Jerusalem fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Directiva27/08/2035
El Beitar Jerusalem no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dos goles y un 8.74 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
1 para Emiliano Martínez, calificado con 7.79, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
7.65, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla20/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Akere está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Beitar Jerusalem puede pedir y sube el sueldo que Ilay Ben-Simon puede exigir.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Mees Hilgers estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Omri Levi, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Omri Levi.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 73 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de Kwara United por Samuel Akere se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Beitar Jerusalem ha hecho la parte difícil con Maccabi Tel Aviv, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Akere estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Maccabi Tel Aviv: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Plantilla6 caras nuevas y el Beitar Jerusalem todavía se está conociendo
El banquilloEl técnico pone a Eli Refaelov de ejemplo
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla23/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lior Levy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $83.0M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Beitar Jerusalem ha hecho la llamada a Maccabi Tel Aviv. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Beitar Jerusalem ha hecho la llamada a Maccabi Tel Aviv. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Maccabi Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Maccabi Tel Aviv: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Maccabi Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Hapoel Tel Aviv: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 94 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla09/07/2035
Samuel Akere choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Luka Latsabidze le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ilay Ben-Simon entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla02/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lior Levy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mees Hilgers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Maor Erlich.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Beitar Jerusalem ha sido explícito sobre la situación de Adi Atzili, que es más de lo que reciben muchos.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Beitar Jerusalem lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla04/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mees Hilgers está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Beitar Jerusalem preguntó y Hapoel Tel Aviv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Yousef Al-Tahan está viviendo esa versión en el Beitar Jerusalem, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Akere estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Beitar Jerusalem ha hecho saber al mercado que Adi Atzili está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Beitar Jerusalem pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Beitar Jerusalem se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mees Hilgers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva21/05/2035
Los sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Beitar Jerusalem
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eli Refaelov, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ilay Ben-Simon entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Luka Latsabidze se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mees Hilgers está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luka Latsabidze, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Moran Waheb.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Beitar Jerusalem pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Beitar Jerusalem todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Maor Erlich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Plantilla07/05/2035
Lior Levy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
41 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Beitar Jerusalem pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mees Hilgers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Beitar Jerusalem es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Samuel Akere entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Beitar Jerusalem saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Luka Latsabidze se lesiona los ligamentos de la rodilla: 48 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 48 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Omri Levi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lior Mashansky, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mees Hilgers está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Samuel Akere puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
491 partidos en 14 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Beitar Jerusalem saben exactamente lo que tienen.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/04/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lior Levy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ilay Ben-Simon entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo26/03/2035
Roei Blejer se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Beitar Jerusalem lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
PlantillaMees Hilgers quiere saber por qué cobra menos
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 36 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Mees Hilgers y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/03/2035
Kamal Sowah choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Omri Levi. 1‑0 ante Bnei Yehuda, y la ovación final fue sobre todo suya.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hojimat Erkinov, y el técnico lo permitió.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Beitar Jerusalem todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
1 para Luka Latsabidze, calificado con 7.38, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Elad Amir lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Beitar Jerusalem se está agotando.
2‑6 para Maccabi Haifa, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Beitar Jerusalem hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 goles en un partido, Nir Natcho en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Beitar Jerusalem ni a Maccabi Haifa.
Plantilla26/02/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 76 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/02/2035
Aviel Zargari consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Aviel Zargari acaba de firmar por el Beitar Jerusalem y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla19/02/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kamal Sowah, y el técnico lo permitió.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Beitar Jerusalem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Darnell Bile lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Hapoel Kfar Saba fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Beitar Jerusalem todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
La racha llega a 6 y las preguntas alrededor de Beitar Jerusalem ya no son amables.
Directiva05/02/2035
Beitar Jerusalem cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/02/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Beitar Jerusalem vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla22/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lior Levy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Beitar Jerusalem
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
El acuerdo con Hapoel Tel Aviv está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mees Hilgers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Beitar Jerusalem todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/01/2035
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Beitar Jerusalem, otra semana sin la firma de Ilay Ben-Simon.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Beitar Jerusalem y Maccabi Tel Aviv, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilay Ben-Simon estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Beitar Jerusalem es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Bnei Sakhnin pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/12/2034
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo25/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Lior Levy la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
0‑3 para Hapoel Kiryat Shmona, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/12/2034
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo18/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Beitar Jerusalem trata con un hombre que quiere otro país.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Beitar Jerusalem ya lo saben.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Kamal Sowah estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo11/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Plantilla11/12/2034
Ilay Ben-Simon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jader, y el técnico lo permitió.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Beitar Jerusalem saben en cuál de las dos están.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Mirkomil Abdurazzoqov acaba de firmar por el Beitar Jerusalem y, por una vez, la respuesta importaba.
La camiseta todavía le queda bien. Mees Hilgers está de vuelta en Beitar Jerusalem, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla04/12/2034
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo04/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Beitar Jerusalem es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Yehonatan Malka lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 6 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
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«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilay Ben-Simon estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Plantilla20/11/2034
15 caras nuevas y el Beitar Jerusalem todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bar Cohen, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
1 para Aimar Sher, calificado con 7.90, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Omri Levi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kamal Sowah está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Hapoel Kfar Saba querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Beitar Jerusalem fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ilay Ben-Simon lo produjo, y el 8.91 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Beitar Jerusalem puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Beitar Jerusalem nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/10/2034
Ilay Ben-Simon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.