La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jesús Areso y Alavés acuerdan 2 años más.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alavés nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Kevin Barcella y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/08/2036
Palabras en el entrenamiento del Alavés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Héctor Preciado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alavés preguntó y Mérida dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Alavés donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Alavés pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Palomares será jugador de otro club este fin de semana, y en Alavés las despedidas han empezado en voz baja.
Mikel Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alavés preguntó y Sevilla dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla28/07/2036
7 caras nuevas y el Alavés todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
A Real Sociedad le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Palomares entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alavés lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Alavés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Héctor Preciado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alavés preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alavés ha hecho la llamada a Valencia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Alavés ha hecho la llamada a Valencia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Jesús Vidal está en marcha
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Alavés pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alavés lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alavés no han contestado, que también es una forma de contestar.
Mikel Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
El Zaragoza seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Andres Sfaiţ ha pactado su marcha al Alavés, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Héctor Preciado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barcelona conserva a su hombre, y Alavés vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alavés ha hecho la llamada a Barcelona. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Alavés pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Alavés la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hernán Domínguez será jugador de otro club este fin de semana, y en Alavés las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Ramiro Scandolo ha acordado condiciones con el Betis para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Juan Palomares estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Alavés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Héctor Preciado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Celta conserva a su hombre, y Alavés vuelve a una lista con un nombre tachado.
37 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alavés lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Alavés pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
26 goles y una media de 7.32 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alavés pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alavés no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Palomares entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
135 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alavés no han contestado, que también es una forma de contestar.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Alavés hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
156 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alavés no han contestado, que también es una forma de contestar.
Iker Bravo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mercado11/02/2036
Tan cerca: el traspaso de Hernán Domínguez muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Cartagena pasó página, Hernán Domínguez se reincorpora a Alavés, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 14 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Herman Kverneland-Fjeldstad será jugador de otro club este fin de semana, y en Alavés las despedidas han empezado en voz baja.
Juan Palomares y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mariano Penepil se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alavés lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gracien Deseri será jugador de otro club este fin de semana, y en Alavés las despedidas han empezado en voz baja.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Alavés ha hecho la parte difícil con Zaragoza, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Las normas lo permiten y escuece igual. Martín Morales ha acordado condiciones con el Cádiz para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
86 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Alavés pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Alavés hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Alavés ya hablan de él en pasado.
Directiva26/11/2035
Los sueldos se tragan el 106% de los ingresos de Alavés
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hernán Domínguez, y el técnico lo permitió.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Alavés se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ales Sakhonchik será jugador de otro club este fin de semana, y en Alavés las despedidas han empezado en voz baja.
Alavés lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Athletic Bilbao, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Atlético Madrid pagó $610.0K y Alavés lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abdelmalek Kelaleche estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 89, y Albacete pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ales Sakhonchik ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Alavés es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Un 2‑1 ante Albacete, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla07/05/2035
Bryan Duarte choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikos Zouglis, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alavés nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Alavés le dijo a Pelayo que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mikel Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Martim Neto. 3‑2 ante Ceuta, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gabriel Jesus, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Alavés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bryan Duarte está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Alavés
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Alavés se está agotando.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alavés lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.86 junto a su nombre.
Abdelmalek Kelaleche estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Directiva26/02/2035
Los sueldos se tragan el 142% de los ingresos de Alavés
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Sociedad conserva a su hombre, y Alavés vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bryan Duarte estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Alavés lo saben.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alavés nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Notas de los jugadores05/02/2035
Lucas Ríos, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.14
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.14 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alavés lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 2; bajas, 1; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Las normas lo permiten y escuece igual. Hernán Domínguez ha acordado condiciones con el Lugo para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Lucas Ríos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PartidoTras 8 partidos, Alavés vuelve a saber lo que es perder
Martim Neto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santino Daneri entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lucas Ríos firme algo — un contrato en Alavés o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alavés, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abde estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo30/10/2034
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Alavés tampoco lo escondía nadie.