112 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Altamura esperando con una camiseta. En Empoli nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Directiva04/02/2036
Empoli cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
$1.1M sobre la mesa de Juventus. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaCelías Ingenthron choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yahya Bathily será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Empoli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Celías Ingenthron y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Abondetto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ferre Van Herrewege será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
7.69, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Santino Giletti y Empoli acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Abondetto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alassane Diallo. 1‑0 ante Juve Stabia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes se han dado la mano con Lazio; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Puesto 15 con 44 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Empoli ha acudido a Juventus con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Empoli nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/06/2035
Enzo Abondetto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresSantino Giletti los encaró todo el partido
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Empoli no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Máximo Soto será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Ferre Van Herrewege y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Celías Ingenthron está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Empoli, otra semana sin la firma de Mads Mikkelsen.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Empoli nadie finge estar haciéndolo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Empoli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Las normas lo permiten y escuece igual. Matias Moretti ha acordado condiciones con el Vicenza para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Santino Giletti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Celías Ingenthron está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mads Mikkelsen, y el técnico lo permitió.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Ferre Van Herrewege.
Empoli entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Máximo Soto será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Empoli nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alessandro Bassino, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En breve
El banquilloMads Mikkelsen llama a la puerta del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Empoli trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matías Satas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santino Giletti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo19/03/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Giacomo Toniolo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Máximo Soto será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Empoli ofreció $250.0K; Sassuolo dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. David Vicari está viviendo esa versión en el Empoli, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla19/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matías Satas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Empoli todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Los clubes se han dado la mano con Palermo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mads Mikkelsen será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Empoli la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Plantilla15/01/2035
Fodé Camara consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Fodé Camara acaba de firmar por el Empoli y, por una vez, la respuesta importaba.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Empoli lo saben.
Santino Giletti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Abondetto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empoli preguntó y Atalanta dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla20/11/2034
Prince Martor choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Matías Satas firme algo — un contrato en Empoli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Máximo Soto está en ella.
Una lesión de rodilla de las peores para Fabio Armani
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Regates completados: 29. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores06/11/2034
Domagoj Orsic, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.61
Un 7.61 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Santino Giletti y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/11/2034
Matías Satas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Domagoj Orsic la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sadiq Məmmədzadə será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla16/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Empoli sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matías Satas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gavin Kilkenny estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Empoli, otra semana sin la firma de Sadiq Məmmədzadə.
Toca Cagliari, y hay un hombre en el vestuario de Empoli que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Satas. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Empoli. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Empoli y Avellino han fijado $5.5M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.