17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Everton pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Viktor Radojević estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
23 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Plantilla07/04/2036
Sam McCallum se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Notas de los jugadores07/04/2036
La edad todavía no ha alcanzado a Sékou Mara: 7.81
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.81 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Everton lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
15 goles y una media de 7.41 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Everton cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
El Everton convierte su casa en un mal sitio para visitar
21 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
59 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Everton pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.78 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ibrahim Mbaye lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla03/03/2036
Ibrahim Mbaye está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.39 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Everton pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Primero, con 93 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
24 goles y una media de 7.51 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Jayden Ngwashi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/02/2036
Ibrahim Mbaye choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Everton pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
20 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Notas de los jugadores18/02/2036
Sékou Mara, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.92
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.92 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Mauro Chacón ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ibrahim Mbaye estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 goles y una media de 7.37 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Everton acumula 13 triunfos consecutivos.
Plantilla31/12/2035
Una lesión de rodilla de las peores para Sam McCallum
122 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Everton pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Trevan Sanusi lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Partido29/12/2035
El Everton convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Notas de los jugadores31/12/2035
Sékou Mara, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.87
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alfie Massey será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla31/12/2035
Trevan Sanusi está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.41 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Joel van den Berg se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
10 partidos invicto aquí. A cada entrenador visitante le preguntan por ello en la semana previa, que es exactamente por lo que la racha continúa.
Plantilla26/11/2035
Ibrahim Mbaye choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Sékou Mara. 2‑1 ante Birmingham, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michael Mills, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Michael Mills
PlantillaLas defensas ya doblan la marca sobre Trevan Sanusi
51 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Everton pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Trevan Sanusi lo produjo, y el 8.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Everton no han contestado, que también es una forma de contestar.
Notas de los jugadores12/11/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Sékou Mara: 8.09
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.09 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Jayden Ngwashi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/10/2035
Michael Mills choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Everton pueden fingir no haber oído.
39 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Everton cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Everton sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ibrahim Mbaye está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
En breve
Notas de los jugadoresAndrés García se lleva los honores
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ibrahim Mbaye estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Everton, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toca Cardiff City, y hay un hombre en el vestuario de Everton que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
8‑2, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
Directiva20/08/2035
El Everton no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Everton lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton, y no se va a retirar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Everton se está agotando.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Colchester United esperando con una camiseta. En Everton nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Everton pueden fingir no haber oído.
Las normas lo permiten y escuece igual. Appolinaire Bougma ha acordado condiciones con el Brentford para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Everton cosas que tardan más de una semana en retirarse.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Everton pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Everton no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Wolverhampton conserva a su hombre, y Everton vuelve a una lista con un nombre tachado.
La oferta de Lincoln City por Tommaso Guercio se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Everton la escuchó como otra cosa.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Everton ofreció $130.0K; Arsenal dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Håkon Krogelien se lesiona los ligamentos de la rodilla: 63 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 63 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes se han dado la mano con Bournemouth; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Colchester United esperando con una camiseta. En Everton nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $450.0K de lo que el Everton pagó por Antonino De Marco es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton, y no se va a retirar.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Wolverhampton paga $5.7M, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
La grada11/06/2035
La afición se rebela por la venta de Braiden Graham por $5.7M
Se va al Wolverhampton, el club tiene $5.7M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Watford lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La persecución de Jacob Parsons terminó con $6.0M cambiando de manos y Wolverhampton sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
$5.2M sobre la mesa de Mansfield Town. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
$2.6M sobre la mesa de Aston Villa. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Watford ha acudido a Ipswich Town con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla11/06/2035
Jacob Hunter consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Jacob Hunter acaba de firmar por el Watford y, por una vez, la respuesta importaba.
Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
Directiva04/06/2035
A Everton se le acaba la paciencia con el entrenador
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y el entrenador vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
70 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Everton pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton, y no se va a retirar.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
Objetivos de mercado04/06/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jayden Ngwashi
Everton y Watford han fijado $4.1M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Watford ha acudido a Wolverhampton con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Objetivos de mercado04/06/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jacob Hunter
Watford y Colchester United han fijado $480.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Watford ha acudido a Leicester City con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jayden Ngwashi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/05/2035
Jake Wain choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sven Šunta está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentyn Tkach, y el técnico lo permitió.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La enfermería confirma 38 días de baja para Richard Carter, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla21/05/2035
Vetle Skjærvik choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva21/05/2035
Los sueldos se llevan el 95% de lo que ingresa Watford
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Teddy Sharman-Lowe, y el técnico lo permitió.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Watford estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Anton Stach y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jake Wain está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Watford, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tres puntos para Watford: un 1‑0 ante Derby County en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Plantilla23/04/2035
Jake Wain choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva23/04/2035
Los sueldos se llevan el 97% de lo que ingresa Watford
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Ya son 19 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Watford lo saben.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vetle Skjærvik está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla09/04/2035
7 caras nuevas y el Watford todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
Notas de los jugadoresNilson Angulo se lleva los honores
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Moussa Gbemou lo ha hecho, en Watford, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Jayden Ngwashi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jake Wain está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Riccardo Orsolini está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Anton Stach firme algo — un contrato en Watford o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ya son 15 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jayden Ngwashi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Partido03/03/2035
El Watford convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kalvin Phillips estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
1 para Leonardo D'Alessio, calificado con 7.95, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Watford preguntó y Manchester City dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Leonardo D'Alessio. 1‑0 ante Blackburn Rovers, y la ovación final fue sobre todo suya.
$6.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Manchester City pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo D'Alessio será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Mislav Ćutuk vuelve a Watford con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nilson Angulo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Watford lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Brentford; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Mercado05/02/2035
Tan cerca: el traspaso de Jayden Ngwashi muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Cardiff City pasó página, Jayden Ngwashi se reincorpora a Watford, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
La oferta llegó a Manchester City esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 9 partidos sin derrota son un cimiento que Watford no tenía en otoño.
Directiva05/02/2035
Watford cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 3; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Riccardo Orsolini y Watford acuerdan 2 años más.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sven Šunta será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Watford la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes se han dado la mano con Sunderland; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Aston Villa quería más de $3.3M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Watford ha hecho la parte difícil con Chelsea, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Watford lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nilson Angulo lo produjo, y el 8.33 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes se han dado la mano con Liverpool; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Domagoj Regetaš será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Watford preguntó y Aston Villa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nilson Angulo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Reading esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes se han dado la mano con Derby County; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kalvin Phillips estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un punto rescatado en el minuto 95 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Vetle Skjærvik choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mislav Ćutuk será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Watford irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Las normas lo permiten y escuece igual. Nilson Angulo ha acordado condiciones con el Stoke City para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kalvin Phillips estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Linson, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nilson Angulo será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.06 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla11/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kalvin Phillips está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Riccardo Orsolini. 1‑0 ante Huddersfield Town, y la ovación final fue sobre todo suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Max Caputo será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jayden Ngwashi marcó, fue calificado con 7.84 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Max Caputo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Sven Šunta ya tiene su respuesta de Watford; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kalvin Phillips estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mislav Ćutuk será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
Anton Stach y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kalvin Phillips está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sven Šunta entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mislav Ćutuk está en ella.
Toca Luton Town, y hay un hombre en el vestuario de Watford que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jayden Ngwashi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nilson Angulo será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Max Caputo: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Watford.
Notas de los jugadores13/11/2034
Max Caputo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vetle Skjærvik está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Victor Farias podía permitirse ser generoso.
Charlton Athletic avanza y Watford se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.80 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Said Zaidi ha acordado condiciones con el Notts County para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla30/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kalvin Phillips está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresNassim El Harmouz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mislav Ćutuk será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Tyrone Omotoye lo ha hecho, en Watford, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El Sheffield United seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Stan Dancey ha pactado su marcha al Watford, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 92. Bristol City tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nilson Angulo será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Donay O'Brien-Brady ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Watford se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla16/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kalvin Phillips está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Layton Campbell, y el técnico lo permitió.
El banquillo16/10/2034
Max Caputo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Watford lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jayden Ngwashi firme algo — un contrato en Watford o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matthew Simmons entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla09/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kalvin Phillips está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cardiff City se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Directiva09/10/2034
Los sueldos se llevan el 102% de lo que ingresa Watford
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Watford, otra semana sin la firma de Layton Campbell.
El banquillo09/10/2034
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Victor Farias ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloSven Šunta se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mislav Ćutuk será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
El Norwich City seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Elias Solberg ha pactado su marcha al Watford, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kalvin Phillips estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nilson Angulo será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.22 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Nassim El Harmouz marcó, fue calificado con 7.76 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Jayden Ngwashi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Watford lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Mercado11/09/2034
Tan cerca: el traspaso de Jayden Ngwashi muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Sunderland pasó página, Jayden Ngwashi se reincorpora a Watford, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo D'Alessio será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Watford la escuchó como otra cosa.
Nottingham Forest quería más de $1.3M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Coventry City tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Watford la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de Cardiff City por Jayden Ngwashi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Watford tiene que sacar un resultado de donde sea.
Directiva04/09/2034
Pasa el cierre con 28 de alta y 39 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Watford hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Watford ha acudido a Nottingham Forest con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Stoke City esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
$13.5M sobre la mesa de Bournemouth. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
10 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/08/2034
Jayden Ngwashi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Watford preguntó y Arsenal dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Anthony Clark lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Edward Cooper se incorpora al primer equipo del Watford
Traspaso acordado, ficha acordada, y Barrow AFC esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta llegó a Liverpool esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Anton Stach estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Watford lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Tottenham, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Grimsby Town quería más de $250.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
Watford preguntó y Liverpool dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jake Wain lo ha hecho, en Watford, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
$250.0K sobre la mesa de Grimsby Town. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Jayden Ngwashi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La camiseta todavía le queda bien. Jake Wain está de vuelta en Watford, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Watford ofreció $54.0K; Lincoln City dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
En breve
PlantillaKalvin Phillips choca con un compañero por las exigencias
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Watford la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Watford ha acudido a Liverpool con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
El nombre de Jayden Ngwashi ha aparecido en conversaciones de las que Watford no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Watford preguntó y Tottenham dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tottenham quería más de $230.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jayden Ngwashi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La firma más fácil de mi carrera.» Linson y Watford acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla31/07/2034
Edward Bailey sufre una lesión muscular: 15 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
En breve
PlantillaPaul Reverson, en un rifirrafe con un compañero
Objetivos de mercadoUna cesión de Jonathan Rowe está en marcha
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Nilson Angulo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Grimsby Town esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta llegó a Manchester City esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a Derby County esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
$1.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Sunderland pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $240.0K: un club que quiere a Steven White lo suficiente como para preguntar dos veces.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Leeds United esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
$5.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Manchester City pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La oferta llegó a Sunderland esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Anton Stach estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Tottenham lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hamrun Spartans esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Liverpool conserva a su hombre, y Watford vuelve a una lista con un nombre tachado.
$5.8M sobre la mesa de Manchester City. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo D'Alessio será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Riccardo Orsolini y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Watford ha hecho la parte difícil con Wrexham, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Manchester City lo dice, y a nadie en Watford le divierte adivinarlo.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Watford lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta llegó a Liverpool esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Watford, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Watford ofreció $200.0K; West Ham United dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Watford sobre quién trabaja
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Watford la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
$5.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Manchester City pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
El acuerdo con Stevenage está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Norwich City pagó $700.0K y Watford lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jayden Ngwashi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Norwich City esperando con una camiseta. En Watford nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Queens Park Rangers por Jayden Ngwashi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a Manchester City esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Watford la escuchó como otra cosa.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $200.0K: un club que quiere a Thiago Barría lo suficiente como para preguntar dos veces.
Crystal Palace quería más de $650.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Watford cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Watford todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
La oferta de Coventry City por Joe Whitworth se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Manchester United ha aceptado el dinero. Lo que Watford no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
El nombre de Jayden Ngwashi ha aparecido en conversaciones de las que Watford no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mislav Ćutuk será jugador de otro club este fin de semana, y en Watford las despedidas han empezado en voz baja.
Watford preguntó y West Ham United dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
$860.0K era lo máximo que el club iba a pagar y West Ham United pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Watford lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Anton Stach y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/05/2034
Jayden Ngwashi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jayden Ngwashi firme algo — un contrato en Watford o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Watford nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Watford pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Watford no han contestado, que también es una forma de contestar.
Riccardo Orsolini y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/05/2034
Jayden Ngwashi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Justin Obikwu, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sven Šunta está en ella.